Ya inició el programa de Cirugía Ambulatoria de la Caja de Seguro Social que realizará un promedio diario de 10 cirugías oftalmológicas de cataratas para disminuir la lista de espera.
Moisés Torrijos, encargado de este programa, dijo que estas cirugías se han programado para los sábados, durante los meses de agosto, septiembre y octubre.
Se pretende llevar a cabo 220 intervenciones en estos tres meses, de 7:00 a.m. a 1:00 p.m., en los salones de operaciones del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid.
Torrijos detalló que paulatinamente se estarán incrementando estas cirugías a 20 pacientes por sábado, ya que se incorporarán otros quirófanos para el mes de septiembre, lo que permitirá aumentar el número de intervenciones de esta especialidad. En lo que respecta al número de cirugías ambulatorias generales en jornadas extraordinarias, hasta el momento se han realizado 1, 125 en el primer semestre del presente año, resaltando las de cataratas con 360 y las cirugías pediátricas con 287.
Para contrarestar estas irregularidades, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se ha pronunciado en torno a la reutilización de aceites de cocina por parte de las empresas dedicadas a la venta de comida.
En Panamá, el MINSA logró que el 25 de marzo del 2004 el Decreto Ejecutivo No. 10 estableciera la regulación del uso de aceites y grasas en Panamá, inclusive existe la guía técnica donde se indican los parámetros mínimos permitidos. Lo que ocurre, a juicio de Lee, es que se trata de un asunto que no es nuevo.
A nivel nacional, las direcciones regionales de salud están encargadas de hacer que se cumpla dicha norma.
La dirección de Protección de Alimentos del MINSA menciona que a las regiones de Salud les toca realizar los operativos de inspección, los que deben hacerse periódicamente.
Lee indica que ellos luego les remiten los informes a la dirección que él preside, para emitir las correspondientes sanciones, que van desde amonestaciones, multas hasta el cierre del local.
El MINSA quiere dejar claro en la población que el problema de consumir productos que han sido cocinados con aceites viejos, no es una simple úlcera, intoxicación o infección alimentaria, lo que ocurre es que las consecuencias se registran a largo plazo.
Los problemas que ocasiona la reutilización de aceite de cocina es que la descomposición de los químicos del aceite quemado mezclados con los condimentos de la comida que se fríe, podrían provocar hasta cáncer.
La semana pasada el departamento de Verificación de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia inspeccionó 138 freidoras en 52 restaurantes de comida rápida. Del total de freidoras verificadas, 12 no obtuvieron resultados satisfactorios, es decir, un 9% de incumplimiento relacionado con el porcentaje de ácidos grasos libres.
Para este procedimiento se utilizaron tiras de prueba con cuatro bandas de color azul, que cambian a amarillo intenso a medida que el porcentaje de grasas libres se incrementa por las veces que el aceite ha sido utilizado o degradado, según se dio a conocer.