A través de la Dirección de Migración y Naturalización, el Gobierno Nacional pretende conocer cuántos ciudadanos de la República Popular de China se encuentran en forma irregular en Panamá, y para tal fin se firmó un acuerdo con las sociedades chinas a fin de levantar un censo que permita obtener esta información.
La directora de Migración y Naturalización, Ilka de Barés, precisó que mediante este pacto también se pide a los dirigentes de las asociaciones chinas en el país a que contribuyan con su esfuerzo para combatir el tráfico ilegal de personas en Panamá.
Aclaró que se propuso realizar este censo desde que llegó a la dirección, no solamente con ciudadanos chinos, sino también con personas de otras nacionalidades y que este censo no tiene intenciones de legalizar o naturalizar a miles de ciudadanos asiáticos para que puedan votar en las próximas elecciones generales.
Barés calificó la medida como un acto "humano" porque las personas que se encuentran de forma irregular en Panamá viven a escondidas con el temor de ser descubierto por las autoridades. Explicó que no pretende legalizar a todos los asiáticos que se logre censar, sino que se va a conocer su status para luego tomar una decisión de acuerdo con la información que proporcione cada uno de ellos.
No obstante, se advirtió que una vez que se levante el censo se podrían adoptar algunas sanciones en contra de los ciudadanos extranjeros que de forma premeditada se abstuvieran de brindar la información a las autoridades.
Agregó que una vez censados, Migración le otorgará un carnet válido por tres meses para estar en el país con conocimiento de las autoridades. Del resultado del censo se espera conocer cuántos de los casos de personas que ingresaron o se mantienen en estado irregular, tienen trámites migratorios en proceso y tienen posibilidades de obtener su aprobación gestionando las visas de inmigrantes que les permita reunificarse con sus familias en Panamá.
El acuerdo fue firmado por el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona Avila, quien resumió que se busca conocer el número de migrantes indocumentados, se conocerá cuántos tienen solución y cuántos no, y también se procederá a abrir un compás para los que se encuentren irregularmente pero que tienen una alternativa de solución, así como saber cuáles no tiene alternativa.
Voceros de las sociedades chinas en Panamá señalaron que su interés es que a través de este acuerdo se logre la adopción de políticas migratorias tendientes a conocer la necesidad de la movilidad humana con fines de reunificación familiar.
También se hizo énfasis en que no podrán acogerse a los beneficios de este acuerdo las personas que tengan antecedentes penales en la República Popular de China o en Panamá, sean prófugos de la justicia o que sean identificadas como un peligro para la sociedad.