Un recién nacido de un mes y medio fue mordido por un perro que le causó graves heridas en sus genitales.
El menor fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital del Niño, mientras que la madre se mantenía bajo investigación, ya que aparentemente se encontraba en estado etílico.
Según la madre, el infante fue mordido por una perrita que nunca había mostrado ser agresiva, todo lo contrario era muy "juguetona".
Las autoridades se trasladaron a la residencia del menor en Santa Cruz, corregimiento de Curundú, sin embargo vecinos y familiares del recién nacido ya habían sacrificado al animal.