EL GALLO permaneció dos días en la oficina", indica Olga Rodríguez, quien se encarga de coordinar uno de los servicios de encomiendas que operan en el Terminal de Transporte.
Desde hace décadas este servicio es ofrecido por las cooperativas de transporte que viajan desde el interior hacia la capital o viceversa.
Lamentablemente, con el paso de los años, cada vez se hace más difícil que los clientes retiren sus paquetes. Ante la situación, los encargados de ofrecer el servicio de encomiendas indicaron que deben retirarlos, ya que muchas veces tienen que lidiar con animales vivos que sufren por estar encajetados.
Rodríguez señala que son muchos los paquetes que diariamente manejan. En el caso del gallo que fue olvidado, indicó que a este pobre animal lo tuvieron que alimentar hasta que fueron a retirarlo.
Informó que el precio de las encomiendas depende de su tamaño y valor, por lo que el importe mínimo es B/.1.50.
En un recorrido Panamá América observó que los panameños envían de todo: desde animales, cajetas, colchones, muebles, cartas, juguetes. En fin una serie de objetos que en algunos casos no son retirados, lo que es lamentable, ya que esto implica costos que no se recuperan.
Sin embargo, los objetos que no son retirados se devuelven a las oficinas ubicadas en las provincias, sin cobrar multas.
El horario de atención se extendió de las 7:00 a.m. hasta las 7:00 p.m.
En la Terminal se han instalado oficinas de transporte de UTASA, Santa Librada, SANPASA, TUASA, UTRAPEP, Unión de Buses Panamericanos.