Nueve internos del Centro Penitenciario La Joya se declararon en huelga de hambre y decidieron coserse la boca para exigir su traslado a otra cárcel en donde existan mejores condiciones de reclusión. De acuerdo con varios reos, contactados vía celular, la medida se adoptó hace varios días luego que las autoridades del penal incrementaran las medidas de seguridad y se les eliminara la hora de patio a la que tenían derecho.
Según los encarcelados, la decisión se tomó como último recurso debido a que las autoridades del penal y el Sistema Penitenciario se niegan a aceptar las exigencias planteadas en reuniones realizadas hace varias semanas. En tanto, de acuerdo con la directora del Sistema Penitenciario, Concepción Corro, estas acciones de presión no serán aceptadas por las autoridades, debido a que rayan en la indisciplina, en lugar de un régimen de buena conducta.
Corro aceptó que existen deficiencias en las infraestructuras de los centros penitenciarios, en su mayoría edificios que debieron ser adaptados para servir como cárceles, y que no guardan las especificaciones necesarias para esta labor. Reveló que el próximo mes se pondrá en funcionamiento un nuevo pabellón de máxima seguridad, con capacidad para 180 detenidos en el Centro Penitenciario La Joyita, y que ello aliviará en algo la situación de hacinamiento.
Actualmente en el Centro Penitenciario La Joya existe un total de 2,200 internos y este penal fue construido sólo para albergar a 1,300. Esta situación ha provocado un estado de hacinamiento en todos los pabellones, lo que ha su vez ha provocado reyertas por la falta de espacio. En las últimas tres semanas se han suscitado varios incidentes entre internos, que ha obligado la intervención de agentes policiales con el uso de gases lacrimógenos.