Es probable que en algún momento de su vida usted haya padecido de influenza o gripe. Una infección contagiosa de las vías respiratorias que si no se le presta la debida atención podría poner su vida en peligro.
Aunque la influenza presenta síntomas similares a los de un resfriado común, éstos suelen ser más fuertes, marcados y difieren en su tratamiento.
Los dolores de cabeza, garganta y musculares se presentan con mayor fuerza, la fiebre tiende a ser más alta y hay una mayor congestión nasal.
Incluso, la persona puede padecer de cansancio extremo, pérdida de apetito y hasta vómitos.
Pero, ¿cómo se contagia? Según el doctor, Jorge Jordán, una de las causas principales de transmisión es cuando la persona estornuda o tose y no utiliza pañuelos.
"En ese momento se expulsan unas gotitas que se dispersan en el ambiente y contaminan a quienes se encuentran en su entorno", agregó.
Recomendó usar utensilios de mesa, aseo personal y artículos de tocador propios e individuales, evitar las aglomeraciones innecesarias y sobre todo mantener la distancia con quienes padezcan de gripe.
Para Jordán, es importante asistir lo antes posible al médico cuando se presente algunos de los síntomas antes mencionados para evitar un daño mayor y que se prolonge por más tiempo la enfermedad, la cual puede durar hasta 15 días.
Como se da con más frecuencia en época de lluvia, indicó que hasta el momento el 70% de las personas que recibe en su consultorio viene con algún tipo de gripe.
A pesar que todos estamos propensos a padecer este mal, resaltó que los mayores de 50 años, los niños menores de un año, las mujeres con tres meses de embarazo y las personas que viven hacinadas corren mayor riesgo, por lo que es indispensable la vacunación.
La vacuna retroviral es el tratamiento que permite controlar la gripe. "Dependiendo del estado del paciente, se puede poner anualmente o por tres días en caso de un cuadro agudo", precisó.
También se recetan medicamentos para contrarrestar un síntoma en especial como la fiebre.
Cabe destacar que el tratamiento no elimina la gripe, sino que reduce su grado de afección.
Por otra parte, advirtió que la influeza se puede complicar. Podría convertirse en una bronquitis, neumonía o bronconeumonía, así como también provocar un cuadro de asma.
En el peor de los casos, si la infección llega al cerebro, podría provocar una encefalitis.