En Panamá, como en Estados Unidos, las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la principal causa de mortalidad y morbilidad entre la población adulta, por lo que se requieren acciones más enérgicas de parte del Estado y de organizaciones civiles para contrarrestarlas.
Tales planteamientos fueron formulados por el especialista en Cardiología Intervencionista, Alvaro Gómez, panameño que desde hace dos años se desempeña como jefe de la sección de Cardiología del Baptist Hospital of Miami. Gómez aseguró que las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la principal causa de mortalidad y morbilidad en este país, pues Panamá tiende a seguir el patrón de un país industrializado.
Reconoció que a pesar de haberse especializado, primero en Medicina y Cardiología y posteriormente en Cardiología Intervencionista, en universidades de Estados Unidos, y de ejercer desde hace ocho años su especialidad en la ciudad de Miami, se mantiene "al día" sobre el acontecer nacional en materia de salud y muy especialmente en Cardiología.
En ese sentido, aseguró que la Cardiología alcanza niveles de excelencia en Panamá. Las limitaciones que existen son de tipo económico, que impiden la adquisición de equipos y medicamentos que son altamente costosos. "Pero, desde el punto de vista de capacidad, los médicos especialistas panameños siempre han sido excelentes", acotó.
AVANCES MAS IMPORTANTES EN CARDIOLOGIA
Al ser consultado sobre los últimos avances en el control de las enfermedades cardiovasculares, Gómez señaló que ésta es una de las áreas de la Medicina en la que se ha registrado un crecimiento más explosivo en nuevos conocimientos, sin embargo, los más importantes a destacar son aquellos que se orientan a una Medicina Preventiva.
"Hemos aprendido que tenemos que ser mucho más agresivos en el tratamiento del colesterol, en la lucha contra el consumo del cigarrillo y en el control de la diabetes, pues estos factores de riesgo predisponen a sufrir complicaciones cardiovasculares", sostuvó.
Otra de las áreas en la que se ha avanzado es en el cuidado de la mujer, pues por décadas, la población femenina ha percibido que enfermedades particulares, como son el cáncer de seno y de la matriz, son sus principales problemas.
Sin embargo, las estadísticas en Estados Unidos y en Panamá demuestran lo contrario: la causa número uno de mortalidad y morbilidad en la población femenina es la enfermedad cardiovascular, por lo que se está trabajando fuertemente en ésta área para concienciar a la mujer americana, a la latinoamericana y a la panameña, de que tiene que empezar a cuidarse la presión arterial, el nivel de colesterol, no fumar, bajar de peso y hacerse sus exámenes en forma seriada.
PRINCIPALES AFECCIONES CARDIACAS
Para Gómez, la afección cardiaca número uno en cuanto a causas de padecimientos y muerte es la enfermedad coronaria, es decir, los infartos que de una u otra forma debilitan el corazón y provocan la muerte.
Destacó que ese es el renglón número uno de problemas tanto en hombres como mujeres, por la falta de control de los factores de riesgo conocidos, que son el cigarrillo, presión alta, diabetes, colesterol alto y la historia familiar de enfermedad coronaria.
Agregó que toda persona que tenga cualquiera de estos factores de riesgo, debe atenderse con un médico y hacerse todas las pruebas necesarias para verificar que su corazón esté bien, y que no va a ser sorprendida por un problema coronario agudo, como sucede a la gran mayoría de pacientes.
ESTADISTICAS: HOMBRE VS MUJER
El cardiólogo intervencionista aseguró que en grupos de pacientes menores de 45 años, donde la gran mayoría de las mujeres cuentan con los efectos beneficiosos de los estrógenos, la enfermedad es mucho más frecuente en el hombre que en la mujer.
Sin embargo, aclaró, una vez se pasa esa edad, y la mujer pierde los efectos protectores del estrógeno, y los efectos del cigarrillo empiezan a cobrar su cuota, la frecuencia se va igualando hasta el punto que la enfermedad coronaria llega a ser tan común tanto en hombres como en mujeres.
RELACION ESTRES - ENFERMEDADES CARDIACAS
Gómez indicó que la vida a gran velocidad en las grandes ciudades, entre las que se clasifica Panamá, implica una gran carga de estrés, el que a su vez conlleva un aumento en las enfermedades cardiovasculares. Desde hace mucho tiempo se ha detectado que la población urbana tiene una incidencia más alta en enfermedades cardiovasculares que la población rural, a pesar que los factores de riesgo conocidos pueden identificarse en ambas poblaciones, sólo el hecho de vivir en la ciudad representa un peligro mayor.
"En una ciudad como Panamá, donde se vive una vida muy activa, donde se registran problemas de congestión de tráfico, existen las condiciones para que aumenten las enfermedades cardiovasculares", sostuvo.
Al profundizar en los efectos negativos del cigarrillo sobre el buen funcionamiento del corazón, Gómez destacó que es científicamente probada la relación directa que existe entre su consumo y las afecciones cardiovasculares.
SOLUCIONES EN PANAMA
El especialista aseguró que una de las mayores misiones que podría hacer cualquier grupo social en Panamá es iniciar campañas de concienciación en personas jóvenes.
Gómez recordó que después de las demandas multimillonarias establecidas en los Estados Unidos contra las compañías de cigarrillo, una parte de la multa que estas empresas han pagado ha sido destinada a la prevención del consumo del cigarrillo en la población joven.
Señaló que la responsabilidad de una campaña de concienciación debería estar en manos del Estado, a través del Ministerio de Salud, pero la empresa privada y los clubes cívicos pueden aportar un enorme beneficio a la comunidad panameña patrocinando este tipo de programas.
El especialista manifestó que siempre le ha llamado la atención cómo en Panamá existen múltiples actividades para proporcionar fondos a muchas otras enfermedades que no son la causa número uno de muerte y enfermedades entre la población.
Reconoció que todas las enfermedades requieren fondos, pero reiteró que los esfuerzos preventivos pueden concentrarse un poco más en las enfermedades cardiovasculares. Reiteró que le sorprende que haya tantos movimientos para otros tipos de enfermedades, sin embargo, se registran con muy poca frecuencia actividades para obtener fondos para la prevención y/o tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.