B ien dicen que en política no hay sorpresas, sino sorprendidos.
Y es que las diferencias entre el ex mandatario Ernesto Pérez Balladares y el ex legislador del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Miguel Bush, quedaron relegadas al olvido.
La reconciliación entre ambos fue puesta en evidencia cuando ayer el ex legislador anunció públicamente que apoyará las aspiraciones de Pérez Balladares para la presidencia del colectivo y que para tal fin, buscará los votos.
Bush, luego de almorzar con Pérez Balladares y su coordinadora de campaña, Priscila Valenzuela, afirmó que “se necesita un Comité Ejecutivo Nacional (CEN) fuerte, con liderazgo y que ponga la casa en orden”, cualidades que a su juicio reune el ex mandatario.
“Vamos a una confrontación política, a una guerra política en las elecciones de 2009 y necesitamos los mejores hombres y mujeres con experiencia”, sostuvo Bush, quien aspira a la cuarta subsecretaría del CEN.
A su vez, rehusó hacer comentarios sobre las posibilidades de la titular de Vivienda, Balbina Herrera, en la próxima contienda interna previstas para el 9 de marzo.
En tanto, el ex presidente Pérez Balladares reconoció que en el pasado el ex legislador colonense hizo fuertes señalamientos en su contra, pero según dijo, “sus críticas siempre son constructivas y muy bienvenidas”.
Lo propio dijo el ex legislador al señalar que así como ha sido crítico de Pérez Balladares también lo es con el actual presidente Martín Torrijos y “eso no significa que sean enemigos”.
Buenos amigos. Para que no quedaran dudas de sus excelentes relaciones, el ex mandatario llamó “Miguelito” al ex legislador y vaticinó que triunfará el 9 de marzo cuando renueven su junta directiva.
Bush también apoyará las aspiraciones del ex ministro de Trabajo, Mitchell Doens, a la segunda subsecretaría del CEN y del diputado Pedro Miguel González, en la tercera subsecretaría.
La decisión que adoptó Bush, de impulsar la candidatura de Pérez Balladares para la presidencia del colectivo es un algo normal, según el diputado Héctor Alemán.
Alemán, quien aspira a ocupar la segunda subsecretaría del CEN, negó categóricamente que este tipo de encuentro surta algún efecto negativo en el colectivo.
“El compañero Bush tiene todo el derecho de mostrar simpatía con los candidatos de su preferencia”, destacó el diputado y ex ministro de Gobierno y Justicia.