La Dra. Patricia Pizzurno y el Dr. Celestino A. Araúz viven para el pasado. La fuerza del amor que mantiene unido su matrimonio, es la misma que los conduce por intrincados caminos de historias fragmentadas, datos inconclusos y preguntas sin respuesta.
Sus años de trabajo fueron reconocidos ayer por la Comisión para el Centenario de la República de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá, cuando se destacó su labor de historiadores.
Desenmarañar la historia no es fácil, menos cuando existen muchos factores que lo dificultan. Cuando en Costa Rica todos los presidentes documentan su gestión días antes de terminar su período de gobierno, en Panamá el último que lo hizo fue Roberto Chiari. Según Pizzurno, no existen archivos, las hemerotecas están incompletas, las bibliotecas han sido saqueadas o mutiladas, el clima dificulta la investigación en la calle, la poca documentación que existe está dispersa y las fuentes son escasas. Aún así su hambre de verdad no ha sido frenada.
Sólo la semana pasada, en el XXII Congreso Científico Nacional, les otorgaron placas cómo investigadores y científicos del año. "Nos enorgullece y honra que hayan pensando en nosotros", expresó con humildad la estudiosa.
Anteriormente, el Dr. Araúz fue condecorado por el gobierno argentino. Para los primeros días de noviembre, los investigadores cerrarán con sus ponencias en Bogotá, Colombia, el evento "El Desmembramiento de la República", mismo que será cubierto por la BBC de Londres.
Los científicos han escrito para El Panamá América las series de fascículos: "Historias de Panamá y Estados Unidos", "Panamá en el Siglo XX" y "Visiones del Istmo de Panamá".