El director del Instituto Oncológico Nacional (ION), Juan Pablo Barés, reconoció que era un deber de la entidad practicarle la autopsia al cadáver de la señora Agustina Ríos, una de las 28 pacientes que recibieron sobrerradiación en ese hospital. Probablemente sí era un deber, dijo Barés, al referirse al examen de necropsia de Ríos. Son nueve los pacientes sobrerradiados que han muerto.
Ante la ausencia de la autopsia, médicos forenses del Instituto de Medicina Legal exhumaron el pasado jueves el cadáver de Ríos, la última paciente que murió a causa de una supuesta sobrerradiación, durante su tratamiento por cáncer pélvico en el ION.
El fiscal superior especial, Cristóbal Arboleda, ordenó la exhumación del cadáver de la señora Agustina Ríos, fallecida el pasado 16 de junio. Barés dijo que al cuerpo de Ríos no se le hizo autopsia, porque murió un fin de semana y la familia de la paciente le dijo que quería sepultarla. Además, la Fiscalía nunca nos informó formalmente que había que hacerle autopsia a los pacientes sobrerradiados que perecieron, apuntó el director del ION.
Los familiares de los pacientes víctimas de la sobrerradiación están a la espera del informe final de la condición de los pacientes y los resultados de las investigaciones, que a principios de agosto debe presentarle el ministro Fernando Gracia.
Las declaraciones de Barés se dieron durante la XXVI Jornada Científica del Centro Médico Paitilla, y cuyo tema fue la actualidad y calidad de la atención oncológica.