Funcionarios de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) realizaron este miércoles la reconstrucción del atropello que cobró la vida de la atleta panameña Mónica Licona, hecho ocurrido el pasado 20 de septiembre, en la ciclovía de la Cinta Costera.
Las primeras escenas de replantearon justo allí, frente al edificio de la Contraloría. Más tarde, el equipo se trasladó a Avenida México, sector donde el conductor Enrique Jaén Chérigo, abandonó el vehículo Kia color blanco, con el que protagonizó el incidente.
Jaén Chérigo, quien se declaró culpable de atropello, participó de la diligencia judicial. Con barba y semblante taciturno, se le vio calmado.
También estuvo presente la hermana de Licona, en calidad de testigo, así como amigos y miembros de la familia.
“Ya hay un expediente abierto con las declaraciones iniciales de las partes, el cual se complementará ahora con esta diligencia”, explicó Juventino Quirós, del Movimiento de Ciclistas por las calles de Panamá.
Este caso causó repercusión por el perfil mediático de la víctima, y por la recompensa de $10,000 que ofrecieron las autoridades para información que diera con la captura de Chérigo Jaén.
El sindicado fue encontrado 6 días después, en Veraguas, donde se encontraba escondido en el cielo raso de una casa alquilada.

