La implementación del presupuesto presentado por el Ejecutivo para el año 2003 traerá serias implicaciones que se traducirán en un deterioro en las condiciones de vida de más del 50% de la población, advirtió la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CoNUSI).
Mediante un comunicado, la organización sindical advierte que el presupuesto está dirigido a complacer las políticas neoliberales de los organismos de crédito internacional, pues hay una marcada disminución en las partidas para inversiones en el sector social como salud, educación y vivienda, así como el intento por reducir la planilla a través de las privatizaciones.
La CoNUSI denuncia que la prioridad del gobierno está enmarcada en el pago de la deuda externa, a la cual se le asigna el 22.3 % del total del presupuesto, lo que se traduce en una importante suma de dinero que será enviada al exterior.
En segundo lugar este presupuesto es de 17% menor al del año 2001, (la Asamblea Legislativa no aprobó el presupuesto del año 2002) y en tercer lugar el presupuesto de inversiones para este año es solamente de 0.7% mayor al que se designó en pago de la deuda externa.
El gremio obrero presagia una mayor cantidad de desocupados en virtud que este presupuesto está dirigido a reducir la planilla estatal, citando como ejemplo el caso de la Caja de Seguro Social, (CSS), donde además lo que se busca es justificar la privatización de la institución.
Condenó que el Ejecutivo justifique la elaboración del presupuesto bajo los parámetros de la Ley de Reactivación Económica y Responsabilidad Fiscal, sin embargo se mantiene el mismo régimen que favorece el pago de la deuda externa, pero se deja a un lado la larga lista de gastos innecesarios y la corrupción, y se mantiene la excepción del pago de impuestos a empresas transnacionales como fue el caso de Panamá Ports Company (PPC).
Igualmente la CONUSI reiteró la denuncia en torno a la actitud de los empresarios que se niegan a pagar un salario mínimo que permita a los trabajadores suplir sus necesidades básicas, mientras que en sus empresas mantienen márgenes de utilidad exorbitantes.
Frente a la negativa del empresariado de pagar salarios justos, la actitud pasiva del gobierno en las aspiraciones de los obreros y la represión como respuesta a las luchas populares, la CONUSI reitera el llamado, para que la población participe en la marcha que se realizará el jueves 10 de octubre partiendo desde las cuatro de la tarde desde la Plaza Porras.