Fuerzas organizadas de la Universidad de Panamá (UP) promueven una reforma a la Ley Orgánica de la entidad que permitiría que autoridades elegidas, que duren cinco años en sus cargos, sean postuladas en el mismo puesto por un período adicional.
De acuerdo con el catedrático universitario, Miguel Antonio Bernal, estos cambios van encaminados a garantizar la reelección del actual rector, Gustavo García de Paredes.
“La reelección de García de Paredes es abanicada por el propio presidente de la República, Ricardo Martinelli, porque desea utilizarla como termómetro para él”, denunció Bernal.
Sostuvo que un fallo de la Corte Suprema de Justicia al respecto beneficiaría igual al Ejecutivo.
Según Bernal, ya el Rector se ha reunido con miembros de la bancada Panameñista y de Cambio Democrático para plantear esta posibilidad.
A su juicio, el movimiento democratizador de la UP se ha opuesto a la reelección de las autoridades.
El Movimiento Concertación Universitaria, integrado por docentes, administrativos y estudiantes, plantea una reforma al Artículo 34 de la Ley 24 de 14 de julio de 2005, Orgánica de la Universidad de Panamá.
Según el grupo, el poder de concertación, los avances académicos y el desempeño excelente de las actuales autoridades, explican la conveniencia para el propio Gobierno de reelegir por un período más a las autoridades.
Al respecto, el rector Gustavo García de Paredes admitió que si la “gran mayoría de la familia universitaria” decide su reelección, se postularía nuevamente al cargo.
Desde Perú, García de Paredes explicó que primero deben aprobarse las reformas a través de un referéndum en la Primera Casa de Estudios, y luego se elaboraría un proyecto que reformaría la Ley Orgánica, que debe ser aprobado por la Asamblea Nacional.
Actualmente se recogen firmas de respaldo a la candidatura del actual Rector.
Por su parte, el presidente del Colegio de Abogados, Rubén Elías Rodríguez, consideró que son decisiones exclusivas de la familia universitaria, las cuales deben alejarse de los lineamientos políticos y concentrarse en la formación académica.
“En los cargos públicos y académicos no deben perpetuarse las figuras”, advirtió.