El rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes, hizo ayer un llamado a toda la sociedad y a la comunidad universitaria para que abandonen el "temor al cambio", con miras a lograr una sociedad más productiva y más alejada de la pobreza, en su discurso durante el acto de toma de posesión del cargo.
Para García de Paredes, desgraciadamente la universidad es un reflejo de la sociedad actual y no escapa a las distorsiones globales de conductas entronizadas en la base de un sistema mundial, en donde los países del Tercer Mundo llevan todas las de perder, si no encauzan el rumbo.
También dijo que hay que cambiar el hecho harto comprobado que la mayor ambición de un sector de la sociedad es conseguir un puesto público con el objeto de trabajar poco, a cambio de gozar de estabilidad laboral. "Esto es en el fondo, una conducta parasitaria típica del subdesarrollo", afirmó.
El rector cuestionó cómo el panameño se ha acostumbrado a la esclavitud del trabajo asalariado, el cual muchas veces se sustenta en recompensas y merecimientos adicionales de dudosa eficacia y moralidad.
"El abuso en materia de tiempos compensatorios, viáticos, permisos justificados o no, certificados de incapacidad, desgano laboral y otro tipo de recursos paternalistas enmascarados en las a veces malentendidas conquistas, es una prueba de lo que sostengo", enfatizó.
A juicio de García de Paredes, la pobreza de la que tanto se habla es una proyección lógica del subdesarrollo estructural; se comporta como mercancía, se codifica culturalmente, se convierte en estilo de vida, sirve de pretexto a la desidia, agrava la situación de los más pobres y se sustenta en un miedo muy particular: ¡el miedo al cambio!
En cuanto a la vida universitaria, manifestó que nadie ignora que en esta casa de estudios unos cuantos funcionarios no producen, en una jornada de ocho horas, ni lo mínimo que se requiere, por lo que enfatizó que cobrar un salario y no producir es un acto de corrupción, lo cual dijo también hay que cambiar.
En cuanto al estudiantado, señaló que los estudiantes más sensibles, los más estudiosos, los más comprometidos, los más capaces, son los que se requieren en la universidad.