Nación

Recuerdos que valen oro

Perdió a su esposa y a sus dos hijos el 23 de octubre de 2006. Han pasado 2 años de este duro golpe, y Edgar Escartín confiesa que volver a empezar supone un largo reto, pero lo afrontará con ayuda de Dios.


Edgar Escartín se levanta cada día gracias a Dios y al recuerdo de su esposa Zuleyka Cedeño y de sus dos hijos, Josué y Alvin.

Ellos murieron en el accidente del bus 8B-06 y cuando hoy se cumplen dos años de esta tragedia, mantiene el recuerdo de su familia tatuado en su corazón.

 

Este joven, de 34 años de edad, no guarda rencor por lo sucedido y en cada frase nombra a Dios. "El Señor me ha ayudado a superar esto. Limpió mi corazón, pero dejó un cofre donde están los mejores momentos con mi familia", cuenta Edgar.

Con una mirada pensativa y dejando pasar los segundos antes de responder, Edgar -sentado en el portal de su casa en las Cumbres del Este- admite que volver a empezar supone un largo reto, pero asegura que lo afrontará con la mirada puesta en su futuro.

"Estoy joven y no me puedo achacar al pasado y Dios me está dando una nueva oportunidad porque me casaré con una sierva de Dios", indicó.

 

Aclara, sin embargo, que "esto no significa que olvides, porque nunca lo haces, solo tienes que seguir adelante".

Recuerdos.
Hablar de Alvin y de Josué, lo reconforta. Ambos soñaban con demostrar, algún día, sus dotes de noveles futbolistas en El Real Madrid.

Eran tantas sus ganas que le prometieron a su papá que ganarían mucho dinero para comprarle otra casa. Fue así cómo él, con esta ilusión bajo el brazo, los inscribió en la escuela de fútbol El Real Madrid. Pero el destino le hizo una mala jugada.

 

El 23 de octubre de 2006, los pequeños le insistieron a su madre que los llevara a un juego de fútbol en Clayton. Después de tanta insistencia, ella aceptó y tomaron un bus hasta San Miguelito y desde allí abordaron la unidad 8B-06 de la ruta Corredor-Mano de Piedra, sin imaginarse que ese sería su último viaje.

Quedaron de encontrarse con Edgar frente a la iglesia Hosanna. Cuando Edgar llegó al lugar, vio que un bus ardía en llamas y el corazón se le quería salir. Pensó lo peor y cuando se encontró con Cornelio Rivas -sobreviviente y amigo de la Iglesia- recibió la noticia.

En honor a la memoria de su familia, Edgar fundó la escuelita de fútbol "JAZ - ángeles de Las Cumbres".

 

La palabra JAZ corresponde a cada una de las iniciales de los nombres de su familia: Josué, Alvin y Zuleika.


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412050
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América