La ubicación de la caja negra de la aeronave N-280-AT que se estrelló anteayer en el antiguo aeropuerto de Tocumen, permitirá esclarecer si el accidente se registró por una falla mecánica o un error humano.
En la tragedia murieron cuatro estadounidenses, dos italianas y el panameño Santiago Velásquez.
No obstante, los investigadores analizan dos posibles teorías sobre el siniestro ocurrido en la pista.
Una de ellas apunta a una falla del motor derecho del jet ambulancia West Wing 24, que habría provocado que la aeronave se inclinara y su ala tocara el pavimento.
Ante esta posibilidad las autoridades de la Dirección de Aeronáutica Civil (DAC) y de la Administración Federal de Aviación (FAA), recuperaron ayer ambos motores y se tiene proyectado enviarlos a Washington para su análisis y determinar si hubo una falla al momento de elevarse.
Otro aspecto bajo investigación, es que el piloto de la aeronave, Morris Morrow, de 59 años, perdió el control porque al momento del despegue mantenía una conversación por un teléfono satelital que fue encontrado dentro de la aeronave.
Sin embargo, las autoridades tratan de corroborar estos hechos y determinar si pudo darse una conjugación de ambos factores al momento del despegue.
El subdirector de la DAC, Humberto Chavarría, alegó que en la caja negra, ubicada a las 11:30 a.m., están registrados todos los detalles previos al siniestro. El análisis de su contenido tardará entre 15 y 20 días. También se recuperó el "voice recorder" con todas las conversaciones de la tripulación.
Steves Deno, de la Administración Federal de Aviación (FAA), llegó ayer, y de inmediato se incorporó a los trabajos de investigación sobre el accidente.
El subdirector de Aeronáutica, Humberto Chavarría, descartó la existencia de mano criminal en la caída del aeroplano.
Sin embargo, alegó que los primeros indicios apuntan a un accidente.
Los investigadores analizan parte del fuselaje, los motores y otras estructuras de la aeronave que no fueron destruidas.
El panameño Santiago Velásquez falleció cuando el jet ambulancia se precipitó a tierra poco antes de despegar y lo arrolló.
Todos los ocupantes de la aeronave fallecieron, entre ellos las italianas Alessia Mairati, de 17 años y su madre Paola Di Gregorio, de 40 años; los estadounidenses Hayward Daisey, de 59; Morris Morrow (59), Steven Herbert (21), Barry Scott White, 37 años.
La joven Mairati era trasladada a Washington para recibir atención especializada, pero el destino le truncó la vida junto a quienes la acompañaban en la fatídica travesía.
Para hoy se tiene previsto la llegada de otros funcionarios del Buró Nacional de Seguridad y Transporte, para colaborar con las pesquisas.
Ayer, expertos en explosivos de la Policía Técnica Judicial (PTJ) y de la División de Criminalística acudieron a la escena del accidente para levantar evidencia y analizar los puntos exactos de las explosiones registradas.ppp Santiago Velásquezppp Rigoberto Pérez, hermano de la víctima panameña. La caja negra o caja de la verdad contiene la grabación de los datos de vuelo (Flight Data Recorder) y las conversaciones en la cabina de mando (Cockpit Voice Recorder). Se instalan en la cola del avión y son de color naranja para ser encontradas con facilidad. Según la literatura aeronáutica es la única pieza del avión que no es de color negro.
Recuperan caja negra
La conversación del piloto y de la tripulación es determinante para esclarecer si fue error humano o hubo falla técnica.