Luego de transcurridos once meses desde que el recién nacido Jorge Santos Bejerano, hijo de Marina Bejerano y de Alberto Santos, fuera raptado por una mujer hasta entonces desconocida, agentes de la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Chiriquí, en conjunto con la PTJ de Bocas Del Toro, lograron ubicar a la presunta responsable del hecho, en la Isla Carenero, junto al infante, procediendo luego a trasladarlos hacia la PTJ de la provincia de Chiriquí.
El jefe de la PTJ en Chiriquí, Wilfredo Hurtado afirmó que ese organismo de investigación, recientemente recibió una información de que en la provincia de Bocas Del Toro, había una mujer con las características del retrato hablado, que circuló en medios escritos el año pasado.
Se procedió a buscar a la persona, la cual responde al nombre de Julieta Mitchel, por lo que se procedió a su traslado a Chiriquí para continuar con el proceso, ya que ella guarda todas las características de la persona que hace casi un año se raptó al niño indígena.
Cabe señalar que el jueves 17 de septiembre de 1998, una mujer que decía llamarse Yamileth, secuestró a un niño indígena de dos días de nacido, valiéndose de engaños para lograr su propósito.
En aquella fecha la mujer engaño al padre del niño, diciéndole que les conocía, y que por lo tanto le regalaría una ropita. La madre se quedó esperándolos en la terminal de transporte, y la mujer con el padre se fueron a la calle cuarta de David, lugar donde le dijo que cruzaría para comprar un refresco, procediendo a abordar un taxi de color rojo.
Hurtado destacó que hay indicios que guardan relación con las investigaciones, y se pudo observar que el pequeño, de la etnia indígena, se encuentra en buen estado físico.
Señaló que hay contradicciones sobre el área donde ella afirma dio a luz e incluso los propios padres de Julieta Mitchel, aseguran que el lugar por ella señalado no es donde en primera instancia afirma se diera el parto.
El tamaño del infante coincide con la edad cronológica del niño raptado, y Mitchel registró al niño en el área de Changuinola, el 24 de mayo de este año, a pesar de que ella afirma que el niño nació el 17 de septiembre de 1998.
En las últimas conversaciones sostenidas entre la autora del hecho y la PTJ de Chiriquí, acepta que en un momento dado el niño no es su hijo, "donde está su bebé que ella dio a luz para esa época en el Hospital Obaldía".
El caso fue remitido a la Fiscalía Cuarta, a cargo de la fiscal Onelia Chen, y posteriormente de "ser necesario", se practicarán algunas pruebas de tipo científico, como un examen sanguíneo, a fin de determinar si el niño es Jorge Santos.
Trascendió que hay documentos del Hospital José Domingo De Obaldía, donde señalan que esa persona nunca dio a luz en ese lugar.
Por su parte, Alberto Santos, padre del menor, manifestó sentirse muy complacido por el trabajo realizado por la PTJ de Chiriquí y Bocas Del Toro, las cuales han dado con el paradero de su pequeño, al mismo tiempo afirmó que nunca perdió las esperanzas de que su hijo apareciera con vida.
Marina Bejerano, madre del niño, quien al momento del rapto de su niño pasó muchos días sin comer, pensando dónde estaría su pequeño, hoy asegura que sus lágrimas son de alegría.