A lo interno de la Asamblea Nacional, funciona una red clandestina o “mafia” que sustenta una serie de agiotistas, ventas de lotería, casas grandes e incluso la venta ilegal de productos dentro y fuera del Palacio Justo Arosemena, sede de este Órgano del Estado.
Según conoció Panamá América,esta red clandestina cuenta con el apoyo y financiamiento de diputados, tanto de gobierno como de oposición y altos directivos de la institución para operar libremente a cambio de “coimas”.
Quienes se dedican a este tipo de actividades ilegales utilizan incluso el sistema de computadoras, la red y base de datos de la Asamblea para sus operaciones.
Una fuente legislativa, que solicitó que no se revele su identidad, aseguró que en los próximos días pondrán en conocimiento de la actual Junta Directiva, la manera en que opera esta red, a fin de que se ponga coto a su funcionamiento.
A través de la base de datos de los funcionarios permanentes y de contrato, se otorgaban préstamos que llegan hasta los B/10,000 con intereses que oscilan entre el 10% y el 15% ó 20%, dependiendo de la condición del funcionario.
Se considera el período para el cual el funcionario ha sido nombrado, si tiene Carrera Legislativa, si está de vacaciones, el monto del salario y otras condiciones.
También se mantienen relaciones con otras instituciones del Estado a las cuales también hacen préstamos y se prestan otros servicios.
A través de esta red y los funcionarios que la forman, también se venden “chances clandestinos”, sin límite.
Además se permite la introducción de ciertos productos que son de libre venta a lo interno de la Asamblea Nacional.
Según se informó, forman parte de esta red funcionarios de seguridad, recursos humanos, informática y eventuales.
El presidente de la Asamblea, José Luis Varela, presentó una serie de reformas al Reglamento Interno para reducir las prerrogativas de las que gozan los diputados.