Francisco González, electo anoche como secretario general de la Unión de Trabajadores del Petróleo en Panamá (UTPP), manifestó que la empresa Chevron Texaco, que maneja la Refinería Panamá, tiene la intención de convertir la compañía en una terminal de combustible, lo que perjudicará a los trabajadores y al país.
Dijo que si se crea la terminal de combustible, lo que representa traer el petróleo refinado de una subsidiaria ubicada en el sector de Rodman y no en Bahía Las Minas, de los 380 empleados de la Refinería Panamá se disminuirían a 40.
Señaló que la UTPP se mantendrá en estado de alerta y ejecutará acciones tendientes a que esta situación no se registre. "La Refinería Panamá tiene un contrato con la Nación que obliga a ambas partes a cumplir con lo pactado y no puede ser que en medio de negociaciones turbias u oscuras el país salga perjudicado", señaló.
Mencionó que si se ejecuta la intención de la Refinería Panamá se encarecerá la venta a los consumidores, incluyendo el gas butano que también se procesa en Bahía Las Minas.
Puso como ejemplo el caso de Tropigas, que exporta gas butano y lo vende a un alto costo en el mercado panameño, contrario al mismo producto que procesa Refinería Panamá y que es mucho más barato.
De los 380 empleados aproximados con los que cuenta Refinería Panamá, unos 200 se encuentran en planta y tienen a su cargo funciones de utilidades, movimiento de petróleo y mantenimiento. El resto comprende el personal administrativo, al tiempo que existen 199 que pertenecen al sindicato.