Autoridades y estudiantes de la Escuela Nuevo Belén, en Tocumen, sembraron más de 30 árboles en las riberas del río Cabuya, a la altura de las comunidades de El Espavé y el Bajo de Nueva Esperanza, a fin de reforestar la cuenca.
Cabe destacar, que la tala indiscriminada trae consigo que los ríos se salgan de su cauce, ocasionando la desgracia en las comunidades que sufren los embates de las inundaciones.
La actividad fue apoyada por la Agencia Internacional de Cooperación Técnica del Japón (JICA).