La discusión del proyecto de reformas electorales genera diferencias entre los diputados del oficialismo, quienes no coinciden en el tiempo en que se debe discutir y mantienen sus dudas en incluir la segunda vuelta electoral en el debate.
Solo ayer el presidente de la Asamblea Nacional y miembro de Cambio Democrático (CD), José Muñoz, señaló que en los dos meses de receso se puede discutir las reformas electorales, y allí se incluiría la segunda vuelta electoral.
El diputado indicó que este tema tiene que aprobarse lo antes posible, para tener listas las reglas del juego, años antes de las elecciones del 2014.
“Todos los que van a participar de la contienda tienen que saber con tiempo cuáles son los requisitos y detalles para postularse”, destacó.
Lo planteado por José Muñoz no es aceptado por el panameñista José Luis Varela, quien es de la opinión de que las reformas electorales tienen que discutirse ampliamente.
Varela incluso propuso que el debate de ese documento se deje para el próximo período legislativo, a fin de que haya tiempo para que las bancadas consulten el tema.
“Creo que debatir este tema en sesiones extraordinarias no es lo mejor, porque se haría con apuro, lo cual no sería positivo”, expresó.
Según Varela, en las tres semanas que quedan de sesiones ordinarias no habrá tiempo suficiente para avanzar, teniendo en cuenta que no hay consenso ni siquiera dentro de las bancadas de gobierno.
Las diferencias de los oficialistas van más allá porque mientras que Muñoz y sus copartidarios de CD avalan la segunda vuelta electoral, los panameñistas, a través de Varela, creen que es un punto muy sensitivo que se tiene que analizar.
“En estos momentos no te puedo decir que haya una posición sobre esta propuesta, pero en el momento lo haremos saber”, indicó.
El hermano del presidente del panameñismo expresó que como colectivo tienen que ver cómo ayuda o afecta políticamente esta iniciativa.
Mientras los diputados del oficialismo no logran ponerse de acuerdo, los perredistas mantienen la posición de que la propuesta de reforma tiene que debatirse ampliamente y sin apuro.
En medio de este debate por el tiempo y algunos aspectos del contenido del proyecto, en lo que sí coinciden los diputados, tanto de gobierno como de oposición, es en el rechazo a la creación de la figura del diputado nacional.
Ambas bancadas alegan que esto sería permitirle a personas que no hagan campaña ser parte del Legislativo fácilmente, porque serían postuladas por parte de quienes dirijan los partidos políticos, afectando al resto de los miembros.