Pese a que el director de la Caja de Seguro Social (CSS), Guillermo Sáez Llorens, aseguró hace dos meses que durante su administración no se harían reformas a la Ley Orgánica de la institución, ayer admitió que una vez se presente la alternativa de aumento a los jubilados se tendrá que cambiar la Ley 51 que rige la entidad.
Según Sáez-Llorens, “está difícil” que por parte de la CSS el aumento se haga efectivo en diciembre, porque conlleva tres procesos.
“Hay que terminar de depurar información, ir a una reforma a la Ley 51 y programar un desembolso”, indicó.
Aunque Sáez-Llorens expresó que por el momento el monto de la jubilación es lo único que se reformaría, algunos sectores expresaron su preocupación de que a futuro se recurra a otros cambios.
Aporte de la CSS, sin definir.
Según Sáez-Llorens, aún se analizan las alternativas para conocer de dónde saldrán los fondos para aportar los B/21 millones que le corresponden a la CSS.
Una de las propuestas es solicitar al Estado el subsidio del 2013, que oscila en B/140 millones, para hacerle frente al ajuste.
Indicó que, de parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), es una propuesta que se ve de manera positiva.
Para el economista Juan Jované, esto es “una mala jugada” de la administración de la CSS, porque solo representaría solucionar el problema de manera momentánea.
Sáez-Llorens informó que en dos semanas se volverán a reunir para analizar las alternativas que presente cada gremio de la junta directiva.
Es una excusa.
Para el dirigente de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), Fernando Castañeda, los intereses de la administración no van de la mano con los intereses de la población y están recorriendo el mismo camino de los gobiernos anteriores.
A su juicio, éstas son “excusas políticas” para abrir la “caja de Pandora” y luego hacer los tradicionales “sanconchos de langostas y camarones”.
Aclaró que ven con justa razón que se haga un ajuste salarial a los jubilados, pero advirtió que por parte de los médicos estarán “alerta” ante cualquier otro cambio que se quiera implementar.
Obreros.
En tanto, Manuel Tajú, representante de los obreros en la junta directiva, coincidió con Castañeda, al manifestar que al abrir el abanico “se pueden hacer otras cosas” aparte de lo que se quiere cambiar”.
Dijo que están de acuerdo con el ajuste, pero el problema es que se adopten otras medidas, lo que preocupa.