La posibilidad de que la plataforma que se utilizó para lograr los acuerdos del diálogo por la Ley 30 sea utilizada para modificar la Constitución Nacional, provocó ayer que sectores de la sociedad se declararan en estado de alerta.
Antonio Fletcher, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) reconoció la vocación del pueblo panameño por el diálogo, pero dijo que hay analizar “con cuidado” la posibilidad de sugerir cambios constitucionales por esta vía.
Indicó que en su lugar preferirían que se convoque a los diversos sectores de la vida nacional a determinar la manera en que se ejecutarían los acuerdos para mejorar la educación, pues “ya basta” de que en esta materia se hagan nuevas consultas.
Por su parte, Saúl Méndez, secretario del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (Suntracs), señaló que “este no es el momento adecuado para pensar en reformas constitucionales” y que se mantendrán en “estado de alerta” ante estas pretensiones del gobierno.
De acuerdo con Méndez, antes habría que ver de manera clara, cuáles son los temas que le interesan al presidente Ricardo Martinelli y qué es lo que pretende. Lo que sea que se vaya a hacer en esta materia tiene que ser ampliamente y consultado con todos los sectores de la sociedad, expresó.