La Asamblea Nacional enfrenta un dilema en el debatir del quinto y último bloque de las reformas electorales, que es encontrar consenso en la discusión de temas sensitivos como el financiamiento electoral.
Los diputados oficialistas y sus aliados del Partido Revolucionario Democrático (PRD) han venido presentando modificaciones a última hora, tales como el tiempo en que deben retirarse los servidores públicos que aspiran a una postulación y los topes de campaña, que podrían superar los 400 millones de dólares.
El exmagistrado del Tribunal Electoral Guillermo Márquez Amado apeló a que las donaciones privadas desaparezcan y que el financiamiento público debe ser limitado, así como que las campañas electorales sean breves.
El proyecto de ley 292 ha tenido varios tropiezos desde su presentación en enero del año pasado.
Los principales escollos han sido en temas como los topes a las donaciones de campaña, financiamiento público y privado, transparencia y la prohibición de prácticas clientelistas.
Y hasta en el tema de la paridad y la participación equitativa de la mujer en la política, hay diferencias.
Este es el último punto que se abordó, y la famosa fórmula de cremallera o establecer listas cerradas de los partidos en que la mitad de los candidatos a puestos de elección sean mujeres, no convenció ni a las diputadas del hemiciclo.
Según la diputada colonense del PRD, Irasema de Dale, pareciera que mediante este modelo, la mujer estuviera pidiendo prebendas o beneficios.