El veto presidencial al recién aprobado proyecto de ley que modifica artículos al Código Electoral es una opción que cobra mayor fuerza entre los gestores del paquete de reformas electorales.
Luego de que el pasado martes se aprobara en tercer debate el paquete de reformas electorales, representantes de la Comisión Nacional de Reformas Electorales han expresado sentirse traicionados por los diputados, y esperan que el Ejecutivo condene su accionar en este proyecto.
Clientelismo
Roberto Troncoso, miembro de la Comisión de Reformas Electorales, señaló que esperan "el veto presidencial sobre aquellos artículos que 'sin justificación' propician el despilfarro de dineros públicos y exacerba el clientelismo".
Troncoso explicó que incluso falta "hacer públicas las reformas electorales aprobadas el día martes, para que así los ciudadanos sepamos qué se aprobó en la Asamblea Nacional".
Esto sería por las modificaciones a última hora de los diputados en puntos sensitivos como el tope al financiamiento privado, que atribuye a los candidatos y partidos políticos sumas millonarias excesivas durante el proceso electoral.
En este sentido, el exmagistrado del Tribunal Electoral Guillermo Márquez Amado señaló que "las reformas electorales aprobadas en la Asamblea tienen más de retroceso que de avance".
Aunque Fernado Cebamanos, representante del Frente Amplio Democrático (FAD), opina que la modificación al Código Electoral lo hace el más antidemocrático de América Latina.
El paquete de reformas electorales que fue presentado ante el pleno de la Asamblea por parte de los magistrados del Tribunal Electoral, fue el producto del consenso entre dirigentes de los partidos políticos y miembros de la sociedad civil.
10
millones de dólares en financiamiento privado podrán obtener los candidatos a presidente, tras las reformas.
350
mil dólares será el tope de financiamiento privado que podrán recibir los diputados.