El próximo gobierno deberá derogar las reformas tributarias porque las mismas necesitan un cambio, advirtió ayer, el ex contralor de la República, Rubén Darío Carles. El político calificó como un "parche" las reformas que aprobó la actual administración y cuya segunda fase entró en ejecución el pasado primero de abril. "Las reformas son un parche", sostuvo Carles, quien reconoció que el sistema tributario requiere un cambio, pero no el que se hizo.
Por su parte, el ex presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Carlos Ernesto González, también coincidió con el ex contralor y señaló que la próxima administración debe derogar las reformas tributarias que lo único que hacen es aumentar la recaudación. Explicó que se tendrá que esperar a septiembre del 2004 para ver si existe alguien con más racionamiento económico y se dé cuenta del problema que tiene el país con las reformas.
Los diferentes gremios empresariales del país han denunciado que las reformas aprobadas por el gobierno en nada simplifican el sistema tributario, sino que lo único que hacen es aumentar los gravámenes en detrimento de los inversionistas.
El pasado primero de abril se puso en marcha la segunda fase de las reformas tributarias donde se eliminaba el Impuesto Sobre la Renta a todas las personas cuyos salarios oscilan entre B/.300.00 a B/.800.00 mensuales. Sin embargo, la medida causó malestar entre la población porque prácticamente en todos los servicios y establecimientos se cobra el 5% del impuesto de servicio.
Añadió que los países vigorosos poseen un sistema judicial eficiente, y subrayó que el desafío está en hacer justo los tribunales. Por su parte, en la ponencia leída por Jorge Eduardo Ritter, Martín Torrijos dejó claro que no le interesa controlar el órgano judicial , ya que la concentración de poder es nociva para la democracia, lo que a su vez distorsiona el Estado de Derecho.
Torrijos, quien este sábado habló en tele tica sobre las relaciones entre Costa Rica y Panamá, añadió que las causas de los problemas judiciales no están todas en la Constitución, y estimó que lo que se requiere es que se aplique la justicia para que retome la confianza que ha perdido, porque sin justicia no hay desarrollo. Coincidió con el foro en la necesidad de una reforma judicial, tras señalar que pese a la de 1977, la justicia en Panamá se encuentra seriamente cuestionada.
Al final de la jornada y en lo que a todas luces fue un punto de coincidencia entre oradores y participantes, el presidente del Comité que organizó la CADE Centenerio 2003, Roberto Brenes resumió el rumbo trazado por el evento al señalar que "los cambios al sistema y las mejoras a las estructuras existentes sólo se lograrán si como sociedad y cada uno en su medida individual, con una visión de largo plazo y un sueño compartido, tratamos de concertar un proyecto que presione y luche por los cambios y transformaciones necesarias. Buscar un consenso en la sociedad se podría tildar de romántico, -expresó- sino fuera porque existen experiencias pasadas y recientes que demuestran que es posible"