La Dirección Nacional de Migración "reforzará los operativos", encaminados a detectar personas indocumentadas que violan las leyes panameñas, aseguró el jefe de esta dependencia estatal, Ricardo Vargas.
Las declaraciones de Vargas se dieron luego de que recientemente se deportó a 12 personas, en su mayoría colombianas, que no cumplían con los requisitos para estar en el país.
Vargas, no obstante, cuestionó el hecho de que a los indocumentados se les obligue a convivir con los delincuentes por falta de estructura física. "Ellos no son delincuentes y por lo tanto, no deben ser considerados como tales", sentenció.
Expresó que tienen como meta la construcción de un centro migratorio (albergue) para ubicar provisionalmente a los indocumentados y solucionar el problema.
Vargas, quien laboró en la Defensoría del Pueblo y está ligado al tema carcelario, destacó que el problema de infraestructuras es uno de los grandes retos que tendrá su administración, toda vez que la institución no cuenta con recursos suficientes.
Informó que la legislación de la entidad data de 1960, por lo que gestionan un anteproyecto de ley para mejorarla y que será presentado próximamente a la Asamblea Nacional.
Por otra parte, prefirió no comentar de posibles auditorías en la institución porque según explicó, es muy prematuro ya que tiene sólo unos días de estar a cargo de Migración.
Pero no descartó la realización de las mismas.