Casi todos los días se dan fugas de gas producto de instalaciones incorrectas de reguladores o “cabezotes”, de acuerdo con reportes del Cuerpo de Bomberos de Panamá.
Es por eso por lo que las autoridades recomiendan que los “cabezotes” se reemplacen, por lo menos, una o dos veces al año para evitar fugas que pueden traer consecuencias como graves.
Juan De Arco, jefe de la División de Investigación de Incendios del Cuerpo de Bomberos, manifestó que, aunque no todos los días se registran casos de niños quemados por esta causa, no deja de ser preocupante cuando ocurre.
De acuerdo con las estadísticas del Hospital del Niño, a los juzgados de Niñez y Adolescencia se refirieron 11 casos de niños con quemaduras en el 2011; 16 en el 2010 y 23, en el 2009.
“Los reguladores no son perpetuos. Se dañan como todo y su vida útil depende del uso, ya que todos los meses hay que sacarlos y ponerlos para poder cocinar los alimentos”, destacó.
En los comercios estos aparatos cuestan unos nueve dólares.
Desconocimiento del reemplazo del regulador.
María De León es una de las amas de casa que nunca ha cambiado el “cabezote”, que tiene la misma edad de su hijo, 33 años, y ni siguiera tenía conocimiento que debía que reemplazarlo. Agregó que a pesar de que en los hogares poco a poco se van sustituyendo los artículos, equipos y accesorios, los “cabezotes” no están en esa la lista.
El Cuerpo de Bomberos sugiere que si un regulador no embona bien es preferible que el usuario lo devuelva al comercio hasta encontrar otro y, de no ubicar uno, entonces recomiendan cambiarlo.