Pero la esperanza que tienen los usuarios de contar con una carretera en buen estado se hará realidad en el 2008, cuando se termine la rehabilitación de la vía Transístmica, o hasta el 2009, cuando culmine la construcción de la autopista.
Debido a la evidente lentitud en el proceso de arreglo, la única medida que ha tomado el Ministerio de Obras Públicas (MOP), es comenzar una labor de parcheo desde hace unas semanas atrás, programada para todos los sábados, con el fin de no perjudicar las actividades comerciales durante los días de semana.
Para los usuarios, el tema ahora no se limita a la gran cantidad de huecos a lo largo de la vía, sino al proceso que llevan las diferentes empresas contratadas por el MOP.
Hace un mes, las cuadrillas levantaron la carpeta asfáltica en varios puntos e incluso colocaron letreros para informar que el pavimento estaba desnivelado, y así los conductores tomaran precauciones al transitar por el lugar, pero ahora no se ven por ningún lado.
Esta situación ha empeorado el problema del tráfico, al punto que miembros de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón calificaron su tránsito diario como un "verdadero peligro".
Sucede que en la carretera Boyd Roosevelt la cantidad de cráteres que hay han creado una desestabilidad para los conductores cuando intentan esquivarlos.
Lo peligroso de esto es que al tratar de evitar caer en los huecos se cruzan al paño contrario. Esto ha provocado que, por semana se registre al menos un accidente.
David Cohen, presidente de la Asociación de Usuarios, manifestó que para hablar del tema de la reparación de la vía han tenido reuniones en reiteradas ocasiones con el MOP, entidad que les ha explicado las condiciones por las cuales el deterioro de la carretera se agrava con el tiempo.
Uno de ellos es la cantidad de desagües que existen a lo largo de la vía, los cuales no han recibido mantenimiento por años.
Sin embargo, la percepción de los usuarios, comerciantes, turistas e inversionistas es que la reparación va muy lenta.
Cohen alegó que lo único que han hecho las autoridades es colocarles parches a las calles, paleativo que tiene un corto período de vida, por lo que han llegado a la conclusión de que es "más dura la enfermedad que la cura".
Y es que precisamente por ser un área donde llueve mucho, los parches no resultan, a lo que aduce que duran cuando mucho tres semanas después de colocados.
Adriano Ferrer, director nacional de Inspecciones del MOP, indicó a Panamá América que no se trata de simples parcheos, ya que actualmente se ejecuta un plan de rehabilitación de calles por un monto de B/.85 millones y que abarca desde Villa Zaíta hasta la ciudad de Colón.
Según Ferrer, el plan de rehabilitación se ha completado en un 95% en los tramos que abarcan desde Gatún hasta Sabanitas y desde Cativá hasta Los Cuatro Altos, en la provincia de Colón.
Sin embargo, aún hay cuatro tramos por licitar en este mes y septiembre. Estos son el tramo que cubre desde Alcalde Díaz hasta Agua Buena; el de Agua Buena hasta Chilibrillo; de Chilibrillo hasta el puente sobre el río Chagres y el que corresponde a los Cuatro Altos hasta la ciudad de Colón.
Guillermo Armijo, divisionario del MOP en San Miguelito, dijo que si todo se da conforme al calendario, en noviembre se deben entregar las órdenes de proceder para que las compañías que ganen las licitaciones inicien los trabajos.
Por su parte, Ferrer destacó que la obra debe completarse en el mes de diciembre del 2008.
Armijo agregó que por ahora se comenzó una labor de parcheo. En ella participan cinco divisiones del MOP que trabajan junto con las de las zonas del área Canalera, la METROVIAL, la de San Miguelito, La Chorrera y Arraiján.
El primer punto a reparar fue el ubicado cerca de la Planta Potabilizadora de Chilibre, el cual era considerado el más crítico de todos. Los otros puntos sensitivos los conforman el sector del jardín Las Vegas, Chilibrillo, San Pablo, Chilibre Centro y el área de Panagas.
"Este será como un paliativo para que mejore el tránsito mientras no se concreten las obras de rehabilitación", recalcó Armijo.
Mientras tanto, los usuarios de la zona franca esperan que las autoridades no se olviden de la importancia que tiene esta carretera para el comercio, la cual está en pésimo estado desde 1998.
La autopista Panamá Colón tendrá un costo de B/.215.8 millones.
Tiene una longitud de 42 kilómetros, contará con cuatro carriles, 21 puentes y dos entronques, con drenajes especiales. La obra también contempla 8 kilómetros adicionales dentro de la propia carretera Transístmica.
Se prevé que en marzo del 2009 terminará de construirse y permitirá llegar de Panamá a Colón en 35 minutos, a una velocidad permitida de 120 kilómetros por hora.