Los problemas de viviendas en el corregimiento de Santa Ana continúan. Para ayudar a los moradores del edificio "Cristo Peregrino" de la calle 16 oeste y otras viviendas dentro del programa de rehabilitación de el barrio Chino, la junta comunal de Santa Ana invirtió alrededor de B/.3, 800.00 balboas.
Una de las beneficiadas fue la señora Lara Lora, presidenta de la junta directiva del complejo habitacional a quien se le facilitaron 16 hojas de zinc de 14 pies para sellar las filtraciones de agua, la compra y colocación de de la cerradura para la entrada principal y la instalación de la luminaria para darle seguridad a los residentes al entrar a sus apartamentos.
Para reparaciones urgentes la junta comunal entregó 14 hojas de zinc, 4 sacos de cemento, 12 sacos de arena y piedras, servicios sanitarios, materiales de plomería, tablones, maderas de diferentes tamaños, cerraduras a las casas 14-42, 14-30 y la 14 y 34 A.
Con esta actividad se vieron beneficiadas más de 110 familias.
Según Jair Martínez, representante del corregimiento las necesidades de este sector son incalculables, pero la junta comunal tiene la mejor disposición de servir a la comunidad con el compromiso de voluntad y servicio.
En este apartamento también se dan a conocer las fotos de inescrupulosos delincuentes como es el caso de Silvano Ward Brown, quien mató a varias mujeres, hace algunos años. Los exámenes psicológicos que se le practicaron indicaron que este no es un enfermo mental, no es un psicótico, no es oligofrénico, ni epiléptico. Lo que posee es una personalidad psicopática amoral con mezclas de psicópata sexual, con una sensibilidad casi nula.
Objetos utilizados para el tráfico de drogas como pastas de dientes, caracoles, balanzas para pesar drogas, instrumentos utilizados para realizar abortos, así como utensilios punzocortantes empleados por los y las detenidas en las diferentes cárceles del país, son otras de las cosas que se observan.
Muestran además murales, donde expresan el daño que puede causar una de las drogas permitidas como lo es el alcohol que es un factor criminógeno.
Es mucha la información que este museo guarda, pero uno de los datos curiosos que aquí reposan, es la historia de John Peter Williams, el Robin Hood panameño, quien robaba en las casas ubicadas en la zona del Canal para darle de comer a su humilde familia y a sus vecinos del sector de El Marañón. Para conocer más sobre la vida de este personaje es recomendable visitar el Museo Criminológico en el Instituto de Criminología fundado en 1968.