Sin duda alguna la reintegración de la Zona del Canal a manos panameñas, fue la principal repercusión que tuvo la firma de los Tratados Torrijos-Carter.
Para el doctor Carlos López Guevara, quien formó parte del equipo negociador de este pacto, la devolución del Canal y áreas adyacentes a la jurisdicción panameña fue lo más importante que se logró con este acuerdo.
López Guevara indicó que para Estados Unidos la consecuencia fundamental fue la finalización de sus derechos jurisdiccionales en la Zona del Canal, además de ser el árbitro único en la administración de la vía interoceánica y el gobierno que ejercía sobre la población y bienes dentro de la Zona del Canal.
Al mismo tiempo se resolvió una carga colonial que gravitaba sobre el prestigio de Estados Unidos y por supuesto esto trajo una mejora extraordinaria en el manejo de sus relaciones diplomáticas en todo el continente americano y el Caribe.
Nadie podía pensar que las negociaciones entre Panamá y Estados Unidos finalizarían positivamente para Panamá. Pero sobresalió el genio político y diplomático de Omar Torrijos y su equipo negociador.
"Su gran habilidad y acierto en trasladar la negociación del ámbito de las cuatro paredes de la Cancillería panameña y del Departamento de Estado para llevarlas a la arena internacional fue una de las claves", señaló el doctor López Guevara.
El mundo entendió la causa nacionalista y anticolonialista de Panamá y la acuerpó. Estados Unidos como pueblo entendió la justicia de nuestra reclamación y la apoyó.
Agregó que Torrijos logró que los líderes mundiales, como contribuyentes negociadores, presionaran a Estados Unidos, principalmente Carlos Andrés Pérez, de Venezuela; José López Portillo y Pacheco, de México; Daniel Oduber Quirós, de Costa Rica; Alfonso López Michelsen, de Colombia; y Michael Manley, de Jamaica.
Para el ex presidente de la República, Nicolás Ardito Barletta, Torrijos estableció un orden de prioridades en las negociaciones.
Las preocupaciones centrales del jefe de Gobierno panameño eran desmantelar la Zona del Canal, poner una fecha de cumpleaños a la terminación del tratado, la devolución de territorios e infraestructuras de la antigua Zona del Canal, compartimiento en la responsabilidad de administrar el Canal a través de su junta directiva, la seguridad del Canal y los beneficios económicos adicionales.
Barletta recordó que si la firma de los tratados fue difícil, su ratificación fue mucho más.
Fue un trabajo duro para persuadir a los panameños y a los senadores de Estados Unidos. "A nosotros nos tocó explicarles a los senadores de Estados Unidos los planes de Panamá para el uso del Canal y las áreas revertidas, con el objetivo de que se dieran cuenta que se les iba a dar buen uso", agregó.
Este trabajo también le correspondió al general Torrijos y al presidente Demetrio Lakas.
"La lucha en el Senado fue muy enconada, ya que se necesitaba las dos terceras partes de los votos. Después vino el problema de la enmienda DeConcini que casi da al traste con los tratados, pero se logró un acuerdo aceptable.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) alcanzó un nuevo récord de seguridad en la vía interoceánica referente a los accidentes marítimos. El número total de accidentes ocurridos en el Canal de Panamá durante los dos últimos años fiscales - 2001 y 2002 - representa una disminución del 40 por ciento en comparación con los dos años anteriores, 1999 y 2000.
En los años 2001 y 2002 se reportaron 34 accidentes marítimos de un total de 26,678 tránsitos. Esta cifra se compara con los 57 ocurridos en los años fiscales 1999 y 2000, y los 56 que se suscitaron en los años 1997 y 1998.