Nación

Relaciones diplomáticas, un verdadero reto para Moscoso


Washington- Mientras en el Congreso estadounidense los conservadores de ultranza tratan de resucitar la guerra fría con alarmantes advertencias sobre la posibilidad de que Beijing se apodere del Canal de Panamá, algunos medios informativos se ocupan del escándalo en torno a visados emitidos a ciudadanos chinos y atizan la hoguera de acusasiones de corrupción contra el gobierno del presidente Ernesto Pérez Balladares.
Sin embargo, el más significativo "problema chino" para la pequeña república ístmica tiene poco que ver con cuestiones de seguridad y corrupción, ni siquiera en torno a la situación del estratégico canal, que revierte a su soberanía el 31 de diciembre próximo. El problema es mas bien de índole política y diplomática.y se centra sobre el polémico caso de las dos chinas, Taiwan y la República Popular China.Esto lo captó la presidenta electa Mireya Moscoso, al despachar a su futuro vicepresidente a Beijing, donde éste se entrevistó con su homólogo chino, Hu Jintao. Al hacerlo, abrió una brecha con los vecinos países centroamericanos que, con Panamá, formaban el más sólido bloque de apoyo a la pretensión del gobierno de Taiwan de entrar en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Cada año, ante cada Asamblea General, el inútil esfuerzo taiwanes se estrella inevitablemente contra una votación de algo como 155 contra 30, sin mencionar el siempre presente veto chino en el Consejo de Seguridad.
El viaje de Vallarino representa obviamente una apertura, aunque voceros del gobierno de Taiwan, así como del futuro régimen de la presidenta Moscoso, aseguran ahora que no implica el reconocimiento de la China Popular o un rompimiento con Taiwan.
Esto fue subrayado cuando el futuro canciller, José Miguel Alemán, anunció que en el futuro Panamá retirara su apoyo a la solicitud del ingreso del gobierno de Taiwan al organismo mundial, aunque insistió también que por el momento no existe disposición de abandonar a un viejo aliado que además tiene fuertes inversiones económicas y fecundas relaciones comerciales con Panamá.
La inminente reversión del canal a la soberanía panameña inevitablemente impulsará a Moscoso enfatizar los lazos con la China Popular, que es la potencias mundial que más utiliza el canal después de Estados Unidos.
Por eso es significativo de que el prestigioso matutino londinense Financial Times, reconoce que una de las decisiones más difíciles que aguarda a la nueva administración es cómo compaginar sus intereses en Taiwan con la cada vez creciente importancia que la República Popular tiene en el comercio internacional.
La posición del Times coincide con el acertado diagnóstico, José Raúl Mulino, un ex-canciller panameño.
"Panamá no puede seguir haciendo caso omiso del hecho de que China es una potencia mundial," apuntó Mulino en una entrevista con James Wilson del Times que confirmo en una conversación telefónica con este corresponsal.
"El apoyo de Panamá a Taiwan ha creado una situación en la que Taiwan no gana y Panamá pierde", añadió. "En la política internacional la amistad cuenta cuando no entra en juego con los intereses nacionales. Cuando eso ocurre, los intereses deben tener precedencia".
Lo que para expertos como Mulino es obvio es la importancia para Panamá de la presencia de Beijing en el Consejo de Seguridad en el caso de que surja un problema con la operación del Canal como patrimonio universal.
La pugna entre las dos chinas en el escenario político panameño tampoco es nueva. Hace unos dos años el veterano político y diplomático panameño, Jorge Illueca, renunció su cargo de embajador ante la ONU por estar en desacuerdo con las íntimas relaciones que el gobierno de Pérez Balladares desarrollaba con el gobierno de Taipei.
Esta relación fue promulgada por la política del entonces canciller Gabriel Lewis Galindo quien gozaba de excelente contactos con los industriales y banqueros de la isla. Con gran habilidad logró que la poderosa compañía Evergreen invirtiera en unas instalaciones portuarias que fueron privatizadas como parte de la reversión de tierras de la zona del Canal que Estados Unidos debía abandonar en cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter como parte de la devolución del Canal.
Sin embargo, esta intimidad también llevó a reveses políticos como el rechazo de Beijing de participar en un gran Congreso del Canal en 1997 porque Panamá había invitado al presidente de Taiwan. El gesto amistoso hacia la isla también le costó la presencia del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, así como los jefes de Estado de Francia y Estados Unidos, reduciendo lo que debía haber sido un evento histórico celebrando la inminente devolución de la vía interoceánica más importante del mundo en una mera reunión técnica de las compañías marítimas que utilizan el canal.
La presencia de intereses económicos chinos es lo que ha creado una verdadera ira entre algunos de los legisladores Republicanos más conservadores como el congresista Dana Rohrabacher de California que llega a Panamá esta semana con dos ayudantes para "investigar la situación".
Durante una reciente audiencia en la Cámara, Rohrabacher, un ex-colaborador del presidente Ronald Reagan, no sólo ha lanzado fulminantes ataques al gobierno del presidente Bill Clinton por "permitir" que compañías basadas en Hong Kong ganaran licitaciones para construir puertos en ambas costas del canal, licitaciones que están bajo la exclusiva y soberana jurisdicción del gobierno panameño.
Se trata del conglomerado Hutchison Whampoa, quizás la empresa de contenedores más grande del mundo cuya presencia en Panamá también fue denunciada por el líder del Senado, Trent Lott, en una carta a Clinton en que alegaba, erróneamente, de que la compañía china había adquirido el derecho de cerrar el canal si lo consideraba conveniente.
Lo más curioso es que el Senador Jesse Helms, quizás el conservador más conspicuo del Congreso cuya detestación por el Comunismo y por China es casi legendaria, hace dos años declaró que no había nada irregular en la relación que Panamá contrajo con Hutchison, aunque hubiera preferido que una compañía portuaria de Kansas ganara la licitación. En términos similares se había expresado el departamento de Estado, que raras veces coincide con las opiniones de Helms, y viceversa.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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