El segundo día de Carnaval en la avenida Transístmica se desarrolló en un ambiente de fiesta, ingesta de bebidas alcohólicas, culecos, comidas y ventas de artículos varios alusivos a la fiesta popular.
En medio de la ruta, Bárbara Archibold, de 64 años, caminaba apresurada hacia su vivienda en el edificio Helvecia, sobre Daisol S.A.
Desesperada y molesta expresó su descontento con la celebración del Carnaval, ya que lleva dos noches intentando dormir, pero el constante y estridente sonido de las discotecas, le impide descansar.
Archibold es estadounidense y adelantó el viaje que había planificado a Panamá, pero lo que nunca imaginó, es que sus noches se convertirían en una pesadilla.
Otra molestia de los que habitan edificios como la señora Archibold es que han tenido que estacionar sus vehículos donde familiares, o lejos de la efervescente área, pues temen que sufran daños.
En La Florida, detrás del Banco HSBC, residentes como Sofía dijeron que no han tenido ningún inconveniente, porque en el día las personas no caminan por su calle y en las noches la Policía mantiene un control que no permite el paso masivo al área residencial.
No obstante, Luz Jiménez expresó que la tienen como una "pelotita de ping pong", ya que a pesar de tener su identificación de residente, le es tedioso entrar y salir en auto de su casa.
Manifestó que debía inyectar a su nieta, pero que las unidades de seguridad le impedían salir y mostró su descontento al respecto.
Confiados.
Pese a las molestias, la mayoría de los moradores cercanos a la ruta del Carnaval expresaron su confianza a las unidades policiales.
Panamá Américacomprobó que los agentes de la Policía están desplegados en todas las entradas y diferentes intersecciones, puestos de ventas y en el culecódromo.
El Ministerio de Salud (MINSA) informó que no han recibido quejas de aspecto sanitario o perjudiciales para la salud de los residentes. Aun así, en la ruta hay basura, confeti, latas y olores desagradables.
El mayor José Flores de la Policía Nacional también explicó que no han recibido quejas, pero que ciertos residentes protestaban porque la identificación para el paso expedito a sus hogares, les había llegado tarde.