Son ciento dieciseis años los que han pasado desde que la plaza de Santa Ana fue convertida en un parque, pero desde entonces uno de los principales visitantes de este han sido los adultos mayores.
Son aquellas personas jubiladas y pensionadas que ya no tienen un lugar seguro donde recrearse.
El lugar está rodeado de frondosos árboles y debajo de uno de estos encontramos a Francisco Ochoa quien indicó que en la ciudad de Panamá las áreas de diversión para personas de la tercera edad no existen.
Por esto desde que se pensionó como obrero de la construcción camina todos los días a las 8: 00 a.m. desde el corregimiento de Calidonia. Después de conversar con sus amigos y leer algunos periódicos se retira a su casa a las 2: 00 p.m.
Otro de los puntos que según Ochoa atraen a las personas de la tercera edad, es que este está rodeado de árboles, los que dan una sombra impresionante.
"En otros parques como el de la Catedral, el parque Porras y el Herrera los árboles son escasos", expresó.
Son muchos los ancianos, en su mayoría del sexo masculino, los que acuden al parque a pasar un rato agradable y observar los árboles de fiscus y tamarindo que rodean el área.
Algunos como Julio Pérez quien vive en Patio Pinel sólo acude algunos días de la semana; mientras que otros como Carlos Carrasquilla llegan desde Arraiján para recordar viejos tiempos, pues él vivió en el sector de El Marañón.
De acuerdo con Carrasquilla, uno de los muchos aspectos que aquí se tratan durante sus conversaciones se refieren a temas políticos, creando de esta manera debates entre ellos.
Pero, ellos no están sólos. Muchas aves revolotean entre los árboles y hasta los numerosos bustos colocados en diferentes puntos del parque forman parte de estas tertulias, tales como Carlos Antonio Mendoza, Demetrio Korsi, Francisco Arias y Domingo Diaz.
Dentro del parque también encontramos la famosa iglesia de Santa Ana, una reliquia arquitectónica que alberga una gran cantidad de recuerdos históricos, imprescindibles como legado cultural. Se piensa que esta fue eregida alrededor de 1560.
Otro de los sitios que por años ha sido protagonista de innumerables acontecimientos es el Café Coca Cola, frecuentado por una larga lista de personajes muchos de los cuales han muerto.
Desde el famoso parque de Santa Ana se pueden mirar además casas de empeño como la Veatonal, kioscos, buhoneros, clínicas dentales, joyerías y restaurantes ubicadas entre numerosos edificios de apartamentos.
La pornografía también forma parte de este rincón histórico, pues aquí se localiza el Teatro El Dorado donde se presentan películas para adultos.
Este lugar es visitado por jóvenes, adultos y ancianos del sexo masculino. Mientras, buses y taxis se desplazan con el fin de transportar a los transeúntes que terminan su visita en los alrededores del parque de Santa Ana.
La Plaza de Santa Ana es actualmente uno de los sitios más concurridos en la ciudad capital y ha jugado un papel importantes en la historia del país sobre todo en los siglos XIX y principios del XX debido a que los acontecimientos que se han escenificado allí han dejado huellas, algunas positivas y otras bochornosas, para la Patria.
Ha sido el punto de reunión por excelencia de los políticos panameños que han escogido el lugar para llevar a cabo gigantesca concentraciones políticas.
También este parque fue el punto de reunión de los dirigentes y seguidores del Movimiento Inquilinario de 1925, que desembocó con la invasión de las tropas del ejército de los Estados Unidos en Panamá.
La terna presidencial conformada por Guillermo Endara, Guillermo Ford y Ricardo Arias Calderón fue atacada por miembros de los Batallones de la Dignidad en Mayo de 1989 en esta plaza, hecho que causó una gran indignación nacional como internacional.
Remembranzas en el ágora de la nación
Son muchos los ancianos, en su mayoría del sexo masculino, los que acuden al parque a pasar un rato agradable y observar los árboles de fiscus y tamarindo que rodean el área.