Panamá tiene una deuda muy grande con la Dra. Reina Torres de Araúz, quien fue una mujer en cierta manera fuera de época, cuyo amor por la patria y su promoción y defensa de la cultura e identidad nacional iban más allá de lo que normalmente una persona demuestra, expresó la Prof. Aminta Nuñez.
Por muchos años la Dra. Reina Torres de Araúz, tuvo a la Prof. Nuñez como asistente y colaboradora en sus investigaciones antropológicas, sobre los grupos humanos del país y en la Universidad de Panamá donde la había tenido como estudiante.
Por su destacada trayectoria y su aporte al país en el campo de la defensa y salvaguarda de la cultura nacional, la Fundación Para la Promoción de la Mujer, FUNDAMUJER, rendirá el martes 23 de noviembre en su Cena Anual, un Homenaje Póstumo a la Dra. Reina de Torres de Araúz.
"Ella tuvo la oportunidad de ser una profesional muy joven que además murió muy temprano, que se dedicó después de su período de formación en la Universidad de Buenos Aires a todo lo que comprende a los diferentes aspectos de la cultura en general y destacando los elementos que reafirman y conforman la nacionalidad, la identidad cultural, la identidad étnica", dijo la Prof. Nuñez acerca de la Dra. Reina Torres de Araúz.
Añadió que "ella siempre permaneció con la idea de que era importante ese aspecto de la reafirmación de identidad del panameño, ya que Panamá es una zona de tránsito. Ella por igual, participó y abrió trochas en lo que corresponde al respeto que tenemos que tener por los grupos indígenas de Panamá".
La Prof. Nuñez dijo que la Dra. Torres de Araúz también mostró particular interés por los afroantillanos, de allí sus esfuerzos por la creación del Museo Afroantillano para honrar a los obreros antillanos de diferentes naciones que participaron en la construcción del Canal.
"Se puede considerar que ella marcó trocha en lo que corresponde a la enseñanza de la antropología en Panamá. Formó escuela y esa escuela tiene un núcleo de seguidores: Raúl González, Aminta Nuñez, Marcia Arosemena de Arosemena, entre otros", reafirmó.
Su liderazgo en materia de investigaciones antropológicas la convirtió en foco de críticas, pero, a la larga la mayoría de quienes la criticaron reconocieron el valor que esta mujer tenía, dijo Nuñez al hablar de su mentora.
Agregó que "Durante su formación la Dra. Reina Torres de Araúz realizó investigación en el área del Darién. Dedicó muchos momentos con los Kunas. En su libro "Darién", expone mucho sobre estos grupos. Convivió también mucho con el grupo Emberá al igual que lo hizo su hijo también ya muerto".
También estableció contacto con otras organizaciones internacionales que tuvieron que ver con la cultura. Asimismo, las leyes que existen en Panamá en materia de Patrimonio histórico -cultural las tuvieron a ella como gestora.
La Dra. Reina Torres de Araúz fue Directora Nacional de Patrimonio Histórico y esto le sirvió de plataforma para la apertura del Centro de Investigaciones Antropológicas de la Universidad de Panamá, que también dirigió, manifestó su pupila. Dijo que "éstos están entre los mayores aportes que hizo la Dra. Torres de Araúz en lo que respecta a la cultura panameña, tanto, que la llevó a reuniones internacionales y a organismos en los cuales incluso ocupó posiciones importantes en la defensa y salvaguarda de la cultura y particularmente la cultura panameña. Murió a los 49 años sin saber que había sido considerada a nivel internacional, para la posición de vicepresidenta para temas culturales controversiales".
Resaltó también los trabajos de la distinguida antropóloga que la llevaron a organizar y analizar /ampliar el concepto de museo que se tenía en Panamá. "Ella diversifica y especializa los museos. Para diciembre siempre tenía una meta, que decía que era el regalo a Panamá y era la apertura de un museo", puntualizó.
Al preguntarle sobre el perfil de la Dra. Reina Torres de Araúz, la Prof. Nuñez lo resumió así: "Experiencia, conocimiento, tenacidad y constancia en todo lo que se refiere a la defensa del patrimonio histórico, arqueológico, arquitectónico, artístico y ecológico".
"Sembró en sus hijos todas las inquietudes que ella tenía y durante sus gestiones como investigadora, tanto de gabinete como de campo, fue muchas veces acompañada por su esposo, Amado Araúz.
Creo que ella tenía un sentido muy humano, siempre estaba pendiente de muchas cosas".
"Ella era una mujer alegre y sencilla, le gustaba lo tradicional. Era una mujer muy sensible, pero también sabía ser muy dura cuando era necesario serlo y peleaba con lo que fuera, con todas las garras que podía tener cuando creía que era necesario defender algo. La conocí como estudiante, pero conviví con ella, bebí sus experiencias y conocimientos y oí sus consejos muchas veces".