"La indignación" que sienten los ciudadanos por la decisión de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de archivar el caso CEMIS, sólo se puede superar con la adopción de "actos dramáticos", como la renuncia de los magistrados Winston Spadafora, Alberto Cigarruista, sus respectivos suplentes y el procurador general de la nación, José Antonio Sossa, advirtió el ex asesor presidencial, Roberto Eisemann.
"Estamos ante una situación harto peligrosa" porque se está descosiendo la institucionalidad del país, expresó Eisemann, quien agregó que ésta es una situación seria y preocupante que ha llevado a la ciudadanía a reclamar "reformas urgentes".
Sostuvo que ante la próxima elección de un nuevo presidente de la CSJ, sólo dos de los magistrados cumplen con el perfil para ocupar ese cargo y ellos son los magistrados Adán Arnulfo Arjona y César Pereira Burgos.
Opinó que si se elige un presidente sumiso al Ejecutivo o a la oposición "estaríamos acabando de enterrar lo poco que queda de esa Corte".
Eisenmann consideró que en esta oportunidad el pueblo no permitirá el olvido y seguirá presionando como en los tiempos de la Cruzada Civilista hasta que ocurra "algo dramático".
Es hora de comenzar a hacer protestas públicas para lograr la "justicia" que se pedía con las luchas de la Cruzada.
Espera que los juristas tengan los suficientes argumentos, con las declaraciones del magistrado Cigarruista, para solicitar la reapertura del caso CEMIS.
Eisenmann precisó que al momento de analizar el gobierno de Mireya Moscoso, se llega a la conclusión que se debe analizar en dos sentidos, uno de ellos por sus obras y el otro por "desprecio olímpico" que se demuestra por la transparencia y la moralidad que ha sido como manto negro que ha cubierto todo lo demás.
Cuando se trata de hablar de una obra del Gobierno, la gente no quiere escucharlo porque la indignación de los demás es tan grave que hay mucho más interés por las correcciones.