Nación

Renuncia Ford como embajador en EU


Luego de tres años al frente de la embajada de Panamá en Washington, Estados Unidos, Guillermo Ford presentó a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, su renuncia a este cargo, la cual se hará efectiva a partir del 31 de diciembre próximo.
La información fue confirmada por el vicecanciller de la República, Harmodio Arias, quien manifestó que Ford se retira por razones personales y descartó que el motivo de su salida se deba a problemas con Estados Unidos.
Puntualizó que las relaciones con EU están "mejor que nunca", porque se siguen los esfuerzos para la limpieza de la Isla de San José y en el área comercial se avanza hacia la firma de un Tratado de Libre Comercio.
"El ha estado tres años haciendo un trabajo extraordinario en Washington y con la experiencia que tuvo como embajador, a los tres años uno se cansa y quiere regresar a su casa", acotó.
Precisó que será una pérdida muy difícil de reemplazar para la Cancillería, pero él ha estado tres años fuera del país y los panameños siempre quieren regresar a casa.
"Perdemos un excelente embajador, pero lo entendemos porque así lo entendió la presidenta y todavía no hay ningún nombre para su reemplazo, además es una decisión exclusiva de la mandataria", recalcó.
Ford fue ministro de Planificación durante la administración de Guillermo Endara y como embajador en Washington presidió las conversaciones para el saneamiento de los polígonos de tiro y de Isla de San José.
El caso de María de las Nieves no es aislado y aunque se trata de una "muerte que no debió ocurrir", representa un caso más de los decesos que por asma se registran en el ámbito nacional y que en la última década se han incrementado en un 40% .
Para el alergólogo Moisés Zebede, este incremento en los casos de mortalidad y morbilidad es "dramático, asustante y preocupante", porque en los últimos 10 años se han registrado más muertes por esta causa que en toda la historia de la enfermedad. En Panamá existe una incidencia de las enfermedades alérgicas entre el 28 y el 30 % de la población, siendo una de las más altas de Latinoamérica.
Las de mayor incidencia son la rinitis y el asma, no obstante, también se registran importantes números de casos de urticaria, dermatitis atópica, dermatitis de contacto, conjuntivitis alérgica, alergia a picaduras de insectos y choques anafilácticos.
Sin embargo, tanto Pino como Adams, indicaron que el asma es la enfermedad alérgica de más importancia y relevancia desde el punto de vista médico y socioeconómico, pues pone en riesgo la vida de los pacientes y porque en ella inciden diversos factores. No obstante, existe una relación directa entre la rinitis alérgica, la dermatitis atópica y el asma bronquial, pues muchas veces estas tres afecciones se presentan en un mismo paciente, lo que es conocido como la enfermedad sistémica.
El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias que se caracteriza por síntomas intermitentes de dificultad para respirar, tos y asfixia, los cuales son precipitados por diversos agentes que provocan inflamación de las estructuras por donde el aire llega a los pulmones.
La rinitis es una inflamación de las membranas mucosas de la nariz, que se caracteriza por episodios de descarga nasal y/o estornudos, y/o congestión, que duran al menos media hora al día y llegan a prolongarse durante unos días, en sus formas agudas, o meses y años en sus formas crónicas.
Zebede explicó que una rinitis mal controlada puede desencadenar en una otitis media, en la que se produce un exceso de moco, que puede irse al oído; o una sinusitis, que ocurre cuando las secreciones nasales se meten a la cavidad de los senos paranasales, desencadenando síntomas como la congestión nasal, moco verde, dolor de cabeza y pesadez en la cara.
Para Zebede, los síntomas de la rinitis -estornudo, picazón y congestión nasal- llevan a los padres a pensar que los menores están constantemente resfriados, pero en realidad se trata de una alergia que está impactando su nariz.
Por ello, recomendó que cuando un niño tiene problemas de tos persistente y hay una historia familiar de asma, rinitis o urticaria es importante atenderlo con un especialista en alergia para investigar sus causas y para tomar una decisión en cuanto al tratamiento.
Los profesionales consultados señalaron que en la actualidad se analiza el impacto de una rinitis alérgica sobre el asma, pues se considera que un 80% de niños que la padecen pueden terminar con un problema de asma a cualquier edad o etapa de su vida.
Zebede dijo que se ha descubierto que la alergia es una enfermedad sistémica, es decir, que toda la mucosa que está pegada a la nariz se inflama igual que los bronquios, lo que se puede traducir en asma.
Aunque la predisposición genética a desarrollar enfermedades alérgicas es determinante en cada caso, los especialistas consultados explicaron que en este incremento inciden diversos factores, como son la contaminación ambiental, la existencia de edificios enfermos, mala ventilación, el estrés, la predominancia de enfermedades respiratorias virales, la falta de lactancia materna y la auto prescripción.
La contaminación ambiental es uno de los factores más determinantes, pues en el ambiente se encuentran componentes perjudiciales como el monóxido de carbono, proveniente de la emisión de los vehículos de motor; compuestos de azufre, diesel, que es un agente que tiene varios mecanismos de acción, como lo es acarrear el alergeno- que es la sustancia responsable de una reacción alérgica-, alterar la respuesta inmunológica, incluso reprimirla, hasta causar patologías más graves como son los tumores.
En el ambiente también se encuentra el dióxido de nitroso, que es mayor en aquéllos sectores donde se registra mayor tráfico vehicular; así como también el tabaco, que por ser uno de los agentes más dañinos de las vías respiratorias, tiene una participación directa en el agravamiento de las crisis de asma y de rinitis. 222 En los últimos 10 años, las muertes por esta afección han aumentado en un 40% en Panamá.
Además de la contaminación ambiental existen otros factores, como son vivir en ciudades "apiñadas", en apartamentos chicos, con poca ventilación y conviviendo con animales en reducidos espacios, realidad palpable en Panamá, especialmente en la ciudad capital.
Por su parte, Adams explicó que por tratarse de una enfermedad hereditaria, el individuo nace con la predisposición genética a desarrollarla, pero puede ocurrir que en el transcurso de su vida no llega a enfrentarse con un alergeno, entonces tal vez nunca desarrolle la afección, incluso podría morir sin que llegue a saber de su predisposición.
Aclaró que en Panamá los individuos se enfrentan a alergenos apenas nacen, entre éstos el polvo, los ácaros, los hongos, la contaminación ambiental, los alimentos con muchos colorantes y preservativos.
En ese sentido, destacó, el clima de Panamá juega un papel determinante, resultando muy desfavorable para el asmático y el alérgico, pues existen altos niveles de humedad, y por tanto, muchos hongos, moho y ácaros.
Para Barrera de Pino el elemento más importante en el diagnóstico del asma es la historia clínica. El paciente debe informar sobre sus antecedentes familiares, las condiciones ambientales que le rodean, ya sea en su residencia, trabajo, contacto con animales, los factores desencadenantes o de exacerbación de síntomas, calendario de síntomas y aficiones.
Una vez esté el paciente orientado, se aplican los métodos de diagnóstico, siendo los más empleados las pruebas cutáneas, las de provocación y las de laboratorio.
La enfermedad alérgica, especialmente el asma, es sumamente costosa, por lo que a muchos pacientes les resulta difícil mantener un tratamiento adecuado, pues las medicinas son caras y generalmente se trata de tratamientos prolongados.
Aunado a ello, la persona asmática o alérgica requiere alimentación especial, condiciones ambientales muy particulares en las cuales no puede exponerse a cambios bruscos de temperatura; debe evitar lugares contaminados y, por tanto, necesita una habitación bien despejada. "El padre de un niño alérgico sabe que se debe acondicionar a que va a ser todo especial", acotó Barrera de Pino.
Además de los altos costos por suplir los medicamentos y condiciones de vida, el impacto socioeconómico de la enfermedad se manifiesta en el ausentismo escolar, porque ésta es la causa principal por la cual los niños faltan a la escuela. Además, los padres de familia se ven afectados debido a que por atender las crisis alérgicas o asmáticas de sus hijos, se ven obligados a ausentarse de sus trabajos.
Los especialistas consultados coincidieron en señalar que las enfermedades alérgicas, por ser incurables, pueden manifestarse en todas las etapas de la vida del ser humano, sin embargo, son más frecuentes en los niños, porque su sistema inmunológico es bastante inmaduro y son más susceptibles a enfermedades respiratorias.
En Panamá, un estudio realizado en diferentes escuelas, determinó que entre un 28 y un 30% de niños panameños sufren de problemas respiratorios. El número de adultos atendidos por estas patologías es menor, prevaleciendo las mujeres frente a los hombres, en una relación de tres a uno, indicaron. Aunque en el país no existe un estudio científico del tema, se estima que se registra entre un 20 y un 30% de prevalencia de asma entre la población.
Barrera de Pino destacó que en su consulta también ha detectado que las crisis más graves de asma o de otro tipo de alergias se dan en personas de bajos niveles económicos, como consecuencia directa de la poca capacidad para adquirir los medicamentos.
"Es así como una persona que tiene rinitis y que no se la trata, termina en un asma o en una otitis o sinusitis, es decir, el curso de la enfermedad se va agravando", acotó.
Estimaciones globales han determinado que entre un 1% y un 2% de la población mundial puede morir por asma, en tanto, en Panamá, las cifras revelan que en los últimos 10 años las muertes por asma han aumentado en un 40%.
Cabe destacar que, de acuerdo con cifras proporcionadas por la Dirección de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República, sólo en el año 2000 murieron en Panamá 111 personas por causa del asma.
Para Barrera de Pino, esta cantidad de defunciones es algo dramático, pues se trata de una enfermedad totalmente controlable. "Nadie debe morir por asma bronquial", aseguró.
El Panamá América contactó al director médico de la Policlínica Joaquín José Vallarino, Sergio Bernales, quien negó que se haya registrado una demora en la atención de la paciente María de las Nieves, no obstante, aclaró que ella fue remitida posteriormente al Hospital Santo Tomás porque no portaba documentos que la acreditaran como asegurada.
Bernales explicó que cuando la paciente entró a Urgencias ya tenía un paro cardiopulmonar. En la policlínica fue entubada, estabilizada con maniobras de resucitación y posteriormente trasladada al Santo Tomás. Incluso considera que allí "se le salvó la vida".
Ante los señalamientos en torno a la exigencia de la presentación del carné y ficha del Seguro Social, el funcionario aclaró que éstos eran requeridos para su traslado y no para su atención, pues todo paciente que llega a la JJ Vallarino es atendido, sea asegurado o no.
Sin embargo, al momento de un traslado, los pacientes o sus familiares deben tener sus documentos en regla, porque aunque ellos supieran que se trata de asegurados, sin é00stos, en el Complejo Hospitalario Metropolitano no la iban a admitir. "La ley del Seguro Social dice que todo asegurado debe portar sus documentos para ser atendido", reiteró.
La señora Lidia, quien aún no alcanza la plena resignación, considera que lo que desencadenó el trágico desenlace en el caso de su hija "fue el tiempo que demoraron en atenderla".
Además se pregunta por qué si Nieves había acudido en dos ocasiones a hacerse la terapia, y a pesar de ello, persistía su agitación, no fue hospitalizada o, al menos, dejada en observación.
Sus dudas siempre persistirán. Sobre todo por el control que Nieves mantenía sobre su enfermedad. "Siempre que me faltaba el aire, ella me decía no te desesperes, respira hondo y te vas a componer", pues esa era su fórmula para controlarse.
Ahora, sus esfuerzos están concentrados en ayudar a sus nietas, en especial a la que ha presentado la enfermedad. "Tenemos muchos más cuidados con ella, se le dan sus medicamentos a tiempo y usa mucho la medicina alternativa. "Gracias a Dios, desde que murió la mamá sólo le ha dado una crisis".
Solicitó a los médicos que busquen otras alternativas, porque si a Nieves le estaban haciendo la terapia y no le funcionó, debieron recetarle otra "cosa".
Además, deben dar prioridad cuando un asmático llega en busca de atención médica, pues nadie sabe las condiciones de esa persona, para que no le pase "lo que a mi hija".


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104295
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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