Nación

Reos planificaban secuestros desde una celda de La Joya


Una llamada salía de una celda del Centro Penitenciario La Joya y las exigencias eran claras. Lo tenemos secuestrado y queremos un millón de dólares para dejarlo con vida y en libertad.

Desde el mismo aparato se efectuó otra llamada, pero esta vez al celular de los ejecutores del secuestro. En esta conversación los reos dictaron las órdenes e informaban de la negociación hecha con los familiares de la víctima.

Los informes de inteligencia de la DIJ indican que cinco reclusos eran los autores intelectuales de este secuestro. Ellos se encargaban de planificar el plagio, negociar, vía telefónica, con los familiares de las víctimas, planificar quién cobraría el dinero, el lugar de entrega y la cuantía exigida para la liberación de las personas. Entre los cabecillas salen a relucir los apodos de ‘Cebolla’ y ‘Orejitas’.

 

Secuestro de colombiano.
Uno de los blancos de esta organización fue un empresario colombiano por el que pidieron un millón de dólares de rescate.

La víctima permaneció cinco días privada de su libertad en una residencia en Tocumen. Las negociaciones efectuadas por los “reos secuestradores” y los familiares quedó pactada en 45 mil dólares.

La entrega del dinero se acordó en un paraje no muy transitado. El sitio exacto fue una carretera de dos paños en El Nazareno, Pedregal.

 

Allí, los familiares arrojaron la bolsa con los 45 mil dólares. Uno de los plagiadores estaba atento a la llegada del maletín, lo tomó y se introdujo a los herbazales que están a un costado de la carretera.

Caminó cinco minutos y luego salió hacia la barriada San Antonio, donde subió a un vehículo que lo esperaba.

Los otros tres implicados estaban en Tocumen, dentro de la residencia donde se encontraba la víctima.

 

El hermano de “Cebolla” era el encargado de dejar en libertad al empresario y las órdenes de los autores intelectuales era abandonarlo en el puente de Las Mañanitas.

Lo que no se imaginaba el sujeto era que las autoridades estaban tras sus pasos, pues fue detenido y confesó su participación en el ilícito y la de su hermano “Cebolla”, que se encontraba detenido en La Joya.

Esta confesión concordaba con las evidencias recopiladas por la Unidad Antisecuestro y la agencia delegada de Fiscalía Auxiliar de la República, que habían podido descubrir que las llamadas efectuadas por los negociadores a los familiares de la víctima eran detectadas por las antenas de celular desde un mismo punto, localizado siempre en Paso Blanco, donde se ubica el centro penitenciario.

 

Por este caso se logró la desarticulación de una banda de 11 implicados. Cinco reos de La Joya, tres menores de edad y tres particulares que se hallan detenidos.

A los menores se les otorgó una medida cautelar diferente a la detención preventiva, pero a todos se les formulará cargos por el delito de secuestro.

Los investigadores de la Unidad de Antisecuestros manejan la hipótesis de que este mismo grupo está implicado en otros secuestros, por el modus operandi que utilizan.

Se presume que estos sujetos están supuestamente vinculados al plagio de una asiática, hecho registrado en La Chorrera el año pasado.

Secuestros y extorsiones desde una celda.
Informes manejados por la Unidad Antisecuestro revelan que en el 2009 se dispararon los delitos de extorsión con relación a los años anteriores, debido a la existencia de un nuevo modus operandi.

Este se basa en que el extorsionador realiza llamadas desde centros carcelarios para amenazar a sus víctimas y pedirles algún tipo de gratificación.

Este extorsionador fue detectado por las autoridades y se procedió a formularle cargos por el ilícito.

El mismo patrón fue detectado este año, con el secuestro del empresario colombiano.

Las cifras indican que en lo que va del 2011 se han registrado 16 denuncias, ocho han sido secuestros reales, tres autosecuestros y cinco han resultado ser privaciones de libertad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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