DEL 2000 al 2004, el Estado destinó más de B/. 37 millones exclusivamente para que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) realizara trabajos de rehabilitación y mantenimiento de la red vial del área metropolitana y San Miguelito.
Este año la cifra asignada es de B/. 40 millones para la rehabilitación de calles y avenidas en 56 corregimientos de los distritos de Panamá, San Miguelito, La Chorrera y Arraiján.
Sin embargo, la pregunta en la que coinciden muchos es ¿por qué si se ha invertido tanto dinero, los baches y enormes huecos siguen siendo la nota característica en la ciudad?
Carlos Murrillo, conductor de taxis, tiene esa duda desde hace mucho tiempo.
Contó al Panamá América que ya no sabe qué pensar sobre los trabajos de reparación de calles que realiza el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
A juicio de este ciudadano, los materiales que se utilizan para realizar los arreglos son el problema, pues con una lluvia los huecos parchados vuelven a aparecer como por "arte de magia".
La duración de una calle construida con material de concreto puede llegar hasta los 20 años, en cambio, una con un buen tratamiento asfáltico debe durar 5 ó 6 años sin hacerle ninguna reparación.
Algunos expertos ponen como ejemplo el caso de Australia, país que cuenta con pavimentos de tratamiento superficial en las autopistas, por las que transitan aproximadamente 25 mil carros por día. Éstas tienen más de 15 años de haberse construido y en la actualidad se encuentran en perfecto estado.
Desafortunadamente ese no es el caso de Panamá. Sólo basta observar la vía Ricardo J. Alfaro o Tumba Muerto.
Específicamente en este punto, frente a la Cercevería Nacional, este año los huecos que estaban en el sitio fueron reparados, pero poco después se volvió a remover la capa de asfáltica y se inició otra reparación, la segunda en menos de dos meses.
Para Fernando Bethancourt, ingeniero civil, las reparaciones que se hacen en una vía se pueden comparar con el trabajo que realiza un odontólogo a la hora de colocar una calza sobre una muela.
Explicó que lo primero que se debe hacer es preparar el área afectada, limpiarla y retirar las partes dañadas para luego depositar el concreto. Si la base no está bien preparada se va a despegar.
La superficie debe quedar compacta con herramientas adecuadas, además tiene que estar ausente de materiales como polvo o que impidan que la mezcla quede bien asentada en el lugar indicado.
Otro de los factores que inciden, según Betancourt, en el deterioro de las calles son las constantes lluvias, el peso de los camiones y las tuberías rotas.
"Es importante que el pavimento dirija las aguas pluviales hacia las cunetas, que deben estar limpias, para que el agua no se quede estancada en las vías".
En una ocasión el ingeniero Germán Ponce, aseguró que el corto período de vida de las calles en Panamá no es nada novedoso.
Ponce manifesta que se trata de una tendencia observada no sólo en Panamá, sino en el resto de América Latina, ya que la gran mayoría de los trabajos viales dura "curiosamente" un máximo de cinco años, lo mismo que dura una gestión gubernamental.
Según los archivos que reposan en el MOP, en el 2000, se incluyó en el presupuesto de la institución un total de B/. 6 millones 504 mil 927 desglosados en B/. 2 millones 55 mil 158 para el diseño rehabilitación y mantenimiento de las vías Pedregal- Gonzalillo y B/. 2 mil 650 para el mantenimiento de la carretera Transístmica-Gonzalillo.
Durante ese año se planeó además, la habilitación de calles de Panamá y San Miguelito por B/. 4 millones 442 mil 119, sin especificar de qué calles se trataba.
La inversión siguió en el 2001, con un monto de B/.8 millones 925 mil 769. Más tarde, en el 2003, el presupuesto aumentó considerablemente a B/. 10 millones 754 mil 586.
Además, dentro de este presupuesto se encontraban los trabajos de rehabilitación de calles de Panamá y San Miguelito por un total de B/. 7 millones 356 mil 383 millones.
Para el 2004, se destinaron unos B/. 7 millones 519 mil 928 millones para el presupuesto del MOP, los que se debieron invertir en la rehabilitación del ensanche y el tramo Tocumen, rehabilitación de los hombros de la carretera Transistmica, nuevamente en el diseño rehabilitación y mantenimiento de Pedregal- Gonzalillo, entre otros rubros.
Reparaciones en entredicho
Expertos opinan que las causas de que las vías duren tan poco y se invierta tanto, deben buscarse en detalles como las prácticas de construcción de las calles y la calidad de los materiales, así como las inspecciones.