LOS trabajos de reparación en la avenida Frangipani, en el corregimiento de Curundú no terminan, lo que tiene en zozobra a los conductores.
Luego de que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) realizó el año pasado la reparación de esta avenida, a través de la empresa Transcaribe a un costo de B/.900 mil, el problema de los huecos en la vía continúa.
En la actualidad, unas tuberías rotas al final de la vía cerca al puente vehicular, ocasionaron que esta área sea nuevamente reparada.
Panamá América intentó comunicarse con el departamento de relaciones públicas del MOP, pero nos indicaron que buscáramos en la página web de la institución.
En el 2003, la empresa SOCA de Panamá realizó trabajos de reparación en la avenida Frangipani, pero a los pocos meses se observaron marcados deterioros y huecos en la vía.
La reconstrucción de esta arteria vehicular tardó varios meses, más de lo establecido en el contrato, hecho que provocó disconformidad a los conductores, quienes permanentemente se quejaban por el mal estado de la calle.
Para ese entonces, el inspector de los trabajos por parte del Ministerio de Obras Públicas (MOP), José Borrero, reconoció que las labores estaban retrasados. Debían entregarlos el 20 de marzo de ese año; sin embargo, finalizaron en junio de 2003.
Explicó que los trabajos que se efectuaron en esta vía representaron una tercera parte de los componentes de un contrato de B/.1.6 millón de balboas.
El pasado 3 de abril, en horas de la madrugada, un camión de carga de cemento, se estrelló contra la cerca de ciclón del Centro de Salud de Curundú.
De acuerdo con algunos testigos, el incidente se debió a los trabajos de reparación que se realizan.
Indicaron que la calle que está siendo reparada no tiene señalización, por lo que el conductor no pudo ver el hueco y fue a parar a la cerca.
En el incidente, afortunadamente, no hubo heridos, pero por poco el camión atropella a un transeúnte que se dirigía al trabajo a esas horas de la mañana, manifestaron algunos testigos del hecho.
Reparaciones, ¿otra vez?
Los conductores continúan siendo los principales afectados por las constantes reparaciones.