Nación

Repercusiones de una huelga

Ya fue anunciada la suspensión de vacaciones de medio año y se estudia la posibilidad de dar clases los sábados.


EL MINISTRO de Educación, Juan Bosco Bernal es consciente de que las repercusiones de la huelga de los docentes por las reformas a la Caja de Seguro Social van más allá de la simple pérdida de clases. A ello se suma la falta de alimentos en el caso de los estudiantes más humildes.
Tal como dijo al Panamá América, para las escuelas de áreas pobres la dieta de los comedores infantiles, el reglamentario vaso de leche y la galleta nutricional, se convierten en un aspecto indispensable.
Aunque no dio detalles sobre qué se está haciendo con el producto lácteo licitado, reconoció que los estudiantes están en desventajas.
En el caso del vaso de leche, es la Ley 35 del 6 de julio de 1995 la que sustenta la medida a través de la cual se le ofrece a los educandos que asisten a los centros oficiales preescolares y primarios.
Sobre educación hay mucho que hablar. Mientras el Gobierno y los obreros siguen en un callejón sin salida por la discusión de las reformas, las cifras frías dan cuenta de un tiempo que amenaza con ser irrecuperable.
Y es que son alrededor de 272,000 estudiantes afectados por el cierre de las escuelas públicas de San Miguelito, las ciudades de Santiago, Colón y Panamá (Oeste y Este).
Algunos maestros consultados coinciden en que resulta difícil definir lo que podría pasar próximamente porque "todos los días hay algo nuevo"...
Andrés Rodríguez, educador y dirigente del Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social (FRENADESSO), dijo al respecto que ni él ni sus compañeros son los responsables de la huelga, ni muchos menos de la suspensión de clases.
"Ahora se nos quiere acusar de las decisiones inconsultas del Presidente de la República; nosotros no cerramos las escuelas".
"El pueblo se está defendiendo de una ley que más adelante le causará la muerte. El Gobierno tiene que asumir el costo político para eso fueron elegidos, la solución está en que se derogue la Ley 17", añadió.
Entre tanto, Luis Enrique López, miembro de la Coordinadora de Unidad Magisterial reconoce que toda huelga tiene repercusiones sociales, políticas, económicas y culturalmente. "No debería de ser extraño, pero es la única herramienta que tenemos los trabajadores para luchar contra la injusticia".
Estableciendo una analogía sobre movimientos multitudinarios citó la huelga del año de 1979 cuando se derogó el proyecto de Reforma Educativa y la de 1997 que ponía en peligro la estabilidad del docente. En ese entonces se destituyó a 105 dirigentes, quienes luego fueron reintegrados.
El movimiento reivindicativo de los educadores en esa época salió victorioso. La huelga de 1979 duró dos meses y el 20 de noviembre el Consejo Nacional de Legislación derogó la reforma educativa.
A las implicaciones educativas que pueda tener el tema, debe agregársele los aspectos políticos que caminan de la mano de esta huelga.
Olmedo Beluche, sociólogo y secretario general de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá estimó que Martín Torrijos es un presidente con un mandato muy joven, pero "con un increíble descrédito".
A su juicio, "cada vez que éste intenta dar una declaración acentúa el descontento popular".
Es más, dice Beluche, "la mandataria Mireya Moscoso cavó su tumba, pero al final de su gobierno".
Y en esa lista de importantes acontecimientos, Beluche incluye a otro gran protagonista que desató el descontento de las masas.
Se trata del ex presidente Nicolás Ardito Barletta (1984), cuando intentó aumentar el ITBM a un 7%, entre otras medidas. Después de un mes el presidente desistió.
Beluche, por su parte, está convencido de que la solución de la crisis que vive el país es la derogación de la ley.


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194126
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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