WASHINGTON.- Líderes Republicanos del Congreso lanzaron ayer una severa critica a la política panameña del presidente William J. Clinton , advirtiendo que el cierre de la Base Aérea de Howard dejará la región ístmica vulnerable al narcotráfico.
Benjamín A. Gilman, presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara, calificó el cierre de la famosa base de "vergonzoso". "Estoy profundamente alarmado", señaló, "por la respuesta errática y tímida de nuestro Gobierno ante el inminente retiro de las fuerzas de Estados Unidos".
"Howard es la joya de la corona en nuestra lucha contra el narcotráfico de una región que produce toda la cocaína del mundo y cada vez más de heroína que se vende en nuestro país y en otros lados. Estados Unidos nunca debió haberse colocado en la situación de cerrar la Base Aérea de Howard el 1 de mayo."
Gilman, considerado un veterano Republicano moderado de Nueva York, expresó su disconformidad ante un subcomité del Comité de Reformas Gubernamentales de la Cámara después de oír sendas presentaciones de Peter Romero, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental en función y Ana María Salazar, subsecretaria adjunta de Defensa a cargo de la campaña antidrogas.
Romero hizo un extenso relato detallando "seis años de esfuerzos" por "mantener nuestro acceso a Panamá" tras el cierre de las bases para el 31 de diciembre de este año de acuerdo a los Tratados Torrijos-Carter, que al final fracasaron.
Recordó que en 1998 Panamá y Estados Unidos habían llegado a un acuerdo en principio para la creación de un Centro Multilateral Antidrogas, pero que a último momento el gobierno panameño se echó para atrás "debido a consideraciones de índole de política interna".
Salazar reconoció que las operaciones de interdicción antidrogas quedarán debilitadas con el cierre de Howard. Manifestó que el número de los 2,000 vuelos anuales que partían de la base han quedado reducidos a la mitad durante los últimos dos años.
Como una medida provisoria, señaló, que Estados Unidos ha firmado acuerdos con Ecuador y las islas holandesas de Aruba y Curacao para el uso de pistas aéreas que llenarían el hueco dejado por Howard.
Pero el presidente del subcomité, el Republicano John Mica rápidamente entró a criticar la solicitud del Pentágono para agregar 45 millones de dólares a los 73 millones ya presupuestados por concepto de encontrar pistas para reemplazar a Howard.
También la demócrata Patsy Mink, de Hawaii, añadió su voz a las críticas al Poder Ejecutivo apuntando que consideraba "muy desconcertante" una sugerencia de que Washington había rechazado una oferta panameña para permanecer tres años más en Howard, mientras se habilitaban otras opciones.
Aparentemente la congresista se refería al tiempo tope que Panamá propuso para el CMA, mientras que el Pentágono insistía en que "no era rentable" un período de menos de doce a quince años, según fuentes oficiales.
Bob Barr, Republicano de Georgia, cuestionó a Romero si estaba de acuerdo con un artículo de primera plana de la edición del martes 4 de mayo de EL PANAMA AMERICA que cita al embajador de Estados Unidos, Simon Ferro, asegurando que el gobierno de Clinton "no renegociará la permanencia de bases militares ni el establecimiento de un CMA".
El representante del departamento de Estado evadió la pregunta diciendo que no había leído el artículo, pero asesores Republicanos del Congreso se mostraron indignados diciendo que durante las conversaciones que llevaron a su confirmación, Ferro les había asegurado que "dejaría las puertas abiertas" ante la llegada de un nuevo gobierno.
Estas fuentes señalaron que entre "los titubeos sobre Panamá" y una serie de acciones del departamento hacia Cuba que el Senador Jesse Helms, presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta considera insuficientes en relación al régimen de Fidel Castro ha puesto en riesgo su nombramiento a secretario adjunto que Clinton envió al Senado en el mes de enero. Sin embargo, hasta el momento Helms no ha fijado fecha para la correspondiente audiencia-sin la cual el Senado no puede emitir su voto.
En tanto, Gilman, también dejó entrever su impaciencia apuntando que sólo la semana pasada el zar antidrogas, el general en retiro Barry R. McCaffrey informó al Senado que "No estamos combatiendo las drogas".
"La vergonzosa retirada de Panamá que estamos presenciando ahora comprueba la veracidad del argumento de McCaffrey. El Gobierno está renuente de declarar una guerra abierta contra el narcotráfico", apuntó.
"Todos estamos enfocados en la guerra en Kosovo. Sin embargo, es importante que veamos los graves eventos en la región andina, tanto más cerca de nuestro país, que coinciden con el retiro de Panama.
"El Gobierno de Clinton ha subestimado la gravedad de la creciente crisis en la región andina y está mal preparado para responder a ella", concluyó el veterano congresista, que hace casi dos años presiona al gobierno para que aumente la ayuda militar a Colombia cuyas fuerzas armadas están involucradas en una guerra contra una insurgencia que acusan de colaborar con el narcotráfico.