La Cruz Roja finalizó ayer el rescate de 10 personas que fallecieron el sábado al estrellarse la avioneta que los transportaba cerca del cráter del volcán Arenal en Costa Rica.
Los cadáveres --8 turistas extranjeros y dos tripulantes costarricenses-- fueron inicialmente trasladados a un lugar cercano del punto del accidente, y desde allí evacuados a San José en un helicóptero cedido por el gobierno panameño.
Al terminar la jornada, cuatro de los 10 ocupantes de la avioneta de Servicios Aéreos Nacionales, SANSA, todavía esperaban la evacuación, informó la Cruz Roja.
"Hemos concluido con éxito uno de los operativos más extraordinarios de los últimos años", resaltó el presidente de la Cruz Roja, Miguel Carmona.
Felicitó a los agotados socorristas que enfrentaron la altura de 1.630 metros del volcán, las bajas temperaturas, el terreno casi vertical, las lluvias y el riesgo de una erupción en cualquier momento.
La avioneta volaba entre las localidades de La Fortuna, cercana al volcán Arenal, a unos 100 kilómetros al norte de San José y Tamarindo, en el litoral del Pacífico, cuando ocurrió el accidente el sábado.
Las víctimas fueron dos suizas, cinco estadounidenses, una canadiense y dos costarricenses.