El actual director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez de la Ossa, también fue investigado para determinar si escondía armas en su residencia tras la invasión.
El informe oficial, con fecha de marzo de 1990, señala que la casa de Pérez de la Ossa fue registrada varias veces por parte de la nueva Fuerza Pública. También se allanó en un taller de chapistería, en Parque Lefevre, cuyo dueño era su hermano, Adolfo Pérez de la Ossa.
La acción -agrega el documento- se produce luego de que un teniente de apellido Pérez aseguró que el hoy director de la Policía Nacional tuvo contactos con ciudadanos de Libia, cuyo líder en ese momento era Mohamar Kadafi.
El teniente reveló que en una ocasión se montó al auto de Pérez de la Ossa y vio artículos de propaganda, incluyendo un suéter y un pequeño souvenir (recuerdo) con el nombre de "Kadafi".
Días antes de tomar posesión del cargo, Pérez de la Ossa dijo públicamente que viajó a Libia como escolta de las hijas del ex dictador Manuel Antonio Noriega y que allí conoció al ex dictador iraquí Saddam Hussein y al líder palestino Yasser Arafat.
Sin embargo, el informe destaca que “no existe evidencia que pruebe que Pérez de la Ossa realizara un viaje a Libia, pero el 25 de agosto de 1989 el ex general Noriega envió una carta en la que informaba sobre un viaje de Pérez al extranjero”, pero se desconoce el destino.
Santiago Cumbrera