Con respecto a este problema Panamá América ha recibido una serie de quejas contra varias discotecas, entre ellas NEXT, inaugurada hace unos meses en la Avenida Balboa, y Wasabi, en Vía Argentina.
Ello porque a diario y a altas horas de la noche causan tales estruendos que molesta y perturba el sueño de los residentes del área, incluso han ocurrido hechos violentos como balaceras a sus alrededores.
En el caso de NEXT un residente del edifico Los Delfines, Brent Bettis, señaló que el Ministerio de Salud le impuso una multa a la discoteca, pero ésta ha hecho caso omiso a los compromisos de resolver el problema, además que la multa que se les aplicó es tan irrisoria que prefieren pagar B/. 50.00 cada vez que sean sancionadas, que resolver el problema, el cual tendría un costo mayor.
Por su parte Alfonso Fernández indicó que desde que la discoteca Wasabi se estableció cerca de su residencia en vía Argentina se ha vuelto insoportable vivir en el área, ya que el ruido excede los límites permitidos y los desórdenes en la vía pública son constantes, hasta el punto que se sienten inseguros.
Panamá América visitó la residencia de Anibal Chiari, que está justo a lado de la discoteca Wasabi y señaló que el ruido es algo increíble, a pesar que han hablado con el dueño del local para explicarle que moderen el volumen de la música y controlen las personas cuando están en los estacionamientos.
Para Mónica de Chiari es lastimoso que en el área en donde creci esté ocurriendo este tipo de situaciones y que se permita el establecimiento de estos negocios en áreas residenciales.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Discotecas, Abraham Williams, señaló que los establecimientos que cometen fallas deben corregirlas y cumplir con lo que establece la ley y no irse más allá de lo que ésta permite.
Williams agregó que en los últimos años han tenido que ajustarse a la competencia porque aumentó el número de discotecas de forma asombrosa.
Incluso hay quienes piensan que este negocio es fácil, pero de la misma manera que abren suelen cerrar por miles de inconvenientes que se van presentando en el camino.
De acuerdo con Juan García, director de asesoría Legal de la Alcaldía, el funcionamiento de todo establecimiento dedicado a estas actividades está reglamentado por la Ley N° 55 de 10 de julio de 1973, norma que se constituye en la base fundamental para autorizar o no los establecimientos que se dedican a la venta de licor.
¿Entonces qué ha pasado en Marbella, Vía Argentina o Bella Vista en donde la vida nocturna no es nada nuevo?
Para García, la proliferación de bares, cantinas o discotecas se debe a que estamos en un medio donde la libre empresa impera, por ende hay personas que ven que las actividades son rentables y se dedican a abrir estos comercios.
Sin embargo, el artículo 9 señala que no se concederá licencia a nuevas discotecas en los barrios de los distritos de Panamá y Colón y en el resto de la República cuando el número exceda la proporción de una por cada mil de habitantes.
La ley 55 es clara y establece en el artículo 8 que no se otorgará licencias en donde a juicio del alcalde, pueda causar dificultades para la rápida y frecuente comunicación, o sitios ubicados a menos de 500 metros de los centros hospitalarios, iglesias y escuelas.
Además, este artículo señala que no se otorgarán licencias cuando sea en zonas residenciales.