El sacerdote Néstor Jaén, consideró que hay que aplicar la mano dura endureciendo las penas a los menores, no a 20 años, pero evitar que se diga "como soy menor, salgo al poco tiempo y vuelvo a hacer lo mismo".
También afirmó que "la mano dura sola no resuelve, tiene que ser simultáneamente con una educación preventiva y una resocialización que necesita fondos".
Planteó que entre el gobierno, la empresa privada y la sociedad civil, pueden conseguir fondos internacionales para la niñez y la juventud.
En ese sentido, destacó que si se hace un programa serio, y si se da testimonio de que se cumple con lo que ya está escrito en la ley, se obtienen esos recursos.
En otros países, se habla en los diarios, que mano dura da resultados, y también la resocialización cuando se hace en serio.