La presidenta electa Mireya Moscoso deberá exigir al gobierno de los Estados Unidos que culmine con el proceso de limpieza de las áreas contaminadas con desechos explosivos, señaló ayer, el asesor de la cancillería Adolfo Ahumada.
Advirtió que cualquier incidente que ocurra en estas áreas a nacionales será responsabilidad de los Estados Unidos, porque las mantuvo bajo su jurisdicción durante mucho tiempo para operaciones militares.
"Hay que advertirle a la ciudadanía del peligro que representan estas áreas porque no puedan estar manipulando objetos que no conocen ni aun por curiosidad", acotó Ahumada.
Sostuvo que las indemnizaciones por accidentes que sufra cualquier panameño en estas áreas recaerán en el gobierno norteamericano, ya que más que un deber jurídico es moral.
Manifestó que Panamá está cumpliendo con recibir las áreas pero corresponderá a los EEUU cumplir con la limpieza de los polígonos aunque sea después del 31 de diciembre, ya que así lo establecen los Tratados Torrijos-Carter.
Precisó que los Estados Unidos no puede bajo ningún argumento decir que no tiene los recursos financieros para limpiar las áreas contaminadas porque sí existen las condiciones para efectuar el proceso.
Detalló que Panamá ha recibido las áreas contaminadas pero en cada acto de traspaso hay un acta que consta que EEUU no está eximido del proceso de limpieza.
Ahumada consideró conveniente que el gobierno contrate los servicios de firmas internacionales para analizar el grado real de contaminación y remitir ese informe a los EU para que cumpla con lo pactado en los tratados.
"Hasta el momento las autoridades desconocen con exactitud el grado de contaminación porque no se tenía acceso a las áreas para la evaluación de campo", anotó Ahumada.
Más de 3,675 hectáreas de las áreas revertidas utilizadas por los norteamericanos no fueron saneadas al argumentar que eran "sitios de difícil" acceso y no existía la tecnología para efectuarlo.
Por su parte, el ministro designado de Relaciones Exteriores, José Miguel Alemán, manifestó que el próximo gobierno exigirá a los Estados Unidos que efectúe el proceso de limpieza de las áreas contaminas con materiales explosivos no detonados.
Recalcó que el próximo gobierno debe garantizar que los Estados Unidos cumpla con este saneamiento, y si no respetan lo pactado acudir ante los tribunales internacionales.
"Mi deber como funcionario público es que los derechos de Panamá como nación contratante se cumplan y si no se cumplen debemos acudir a los organismos internacionales", enfatizó Alemán.
Recientemente, el gobierno panameño denunció el abandono anticipado del campo de tiro de Emperador, el área de bombardeo de Balboa Oeste y el punto de suministro de Rodman, sin cumplir con el saneamiento de estos sitios.