Muchos sospechan que se trata de pérdidas millonarias en juegos de azar.
Leong Chu, director del PEriódico Chino, asegura que si bien es cierto que no existen datos concluyentes o investigaciones sobre las relaciones de causalidad entre los diferentes transtornos y el juego patológico, sí está seguro de que el juego afecta la vida personal, familiar, social y laboral de algunos miembros de la comunidad chino-panameña.
Frente a esto, Chu tiene conocimiento de que grupos religiosos budistas se han organizado para apoyar espiritualmente a los jugadores frecuentes e ir superando la tradición de que la "fortuna cae del cielo".
A pesar de que no hay estadísticas sobre suicidios asociados al juego, Chu se atreve a sugerir que varios de sus "paisanos" han caído en desesperación cuando se han visto sin un centavo.
Un estudio del Instituto Español para la Atención a los Problemas del Juego de Azar, revela que es una conducta frecuente que un jugador, luego de una noche de pérdida, se suicide.
El Instituto Español para la Atención a los Problemas del Juego, revela que contrario a la tesis asiática de "la diosa de la fortuna", las investigaciones apuntan que los jugadores patológicos buscan evitar la ansiedad o la emoción depresiva.
El juego es una vía para conseguir incrementos en el nivel de activación fisiológico y cognitivo.