Cynthia Sednaoui, socia del Restaurante Pavillon Privilège, ubicado en Obarrio, negó que su establecimiento sea una discoteca que realiza actividades hasta altas horas de la noche como lo han denunciado vecinos del lugar.
Explicó que el local cumple con todas las normas que regulan la actividad y aseguró que por las disconformidades de algunas personas no se puede decir que los residentes del área están molestos.
“No entiendo por qué somos víctimas de tantos ataques injustificados ni por qué desean perjudicar nuestro negocio”, se preguntó Sednaoui.
“Antes de hacer nuestra inversión, nos aseguramos de que podíamos tener un restaurante en este sector, sacando el permiso de operación y todos los permisos legales exigidos. No somos responsables del desarrollo de la ciudad y menos de los cambios de zonificaciones.
De hecho, esta finca podría tener una fonda, un centro psiquiátrico, una escuela o un edificio de 60 pisos, lo que evidentemente representaría más molestias para los vecinos”, destacó Sednaoui.