No sólo los desperdicios como la chatarra, plásticos y botellas obstruyen las tuberías, la grasa de comida también afectan el sistema de alcantarillado de la ciudad.
El problema consiste en que la grasa depositada en el interior de las alcantarillas forma corchos que evitan el paso del agua provocando el estancamiento del sistema.
En la ciudad de Panamá, hay más de 150 restaurantes, pero muchos de estos no tienen los equipos por lo que las sustancias llegan al sistema de alcantarillado.
En un operativo realizado por el Departamento de Protección de Alimentos (DEPA) del Ministerio de Salud en el Centro Comercial El Dorado se encontró con esta anomalía, sumado al uso indebido de carnés de Salud y productos al descubierto.
El operativo permitió verificar las condiciones de higiene de los restaurantes y las violaciones al reglamento de uso de trampas de grasa.
Las autoridades de Salud advierten a aquellos comercios que infrinjan la ley que podrían ser sometidos a sanciones establecidas en la Ley 40 de 16 de noviembre de 2006 del Código Sanitario, que dicta multas que oscilan entre B/.10 y B/.100.